Capítulo 15: Rain On Me

2211 Palabras
Capítulo 15: Rain On Me. 25 de mayo de 2010 He tenido muchas citas con Arthur a comer helado, al cine y de picnic. Y en todas esas citas espere que al menos me diere un beso, hace algunos días pensé que lo iba hacer, ya que se acercó mucho pero solo era para sacar una pestaña que tenía en el pómulo. Enserio no sé qué más citas inventarme para que me dé un beso, solo ay uno de dos casos: no me quiere besar porque no le parezco atractiva o lo otro es que solo me ve como una amiga. Según lo que me dice mi hermano esta otra opción cosa que quiero que esté equivocado, que él es gay. No creo en dios, pero si hay algo supremo le ruego que no sea la última opción. Hoy al salir a una de las citas nos encontramos con Austin y Leah, ella hizo un comentario hacia mí, que yo no me quede callada y le respondí, por un breve momento me sentí muy mal porque Arthur me vea de ese modo, pero mis padres me enseñaron a ocultar quien soy en realidad. Pero igual me disculpe un momento con él por el vergonzoso momento que pasamos, nos tuvieron que sacar del cine a los cuatro, y el no vio la película que se suponía había estado emocionado. Pero algo grandioso paso, él no se molestó, el solo se rio y fuimos corriendo por helados, Arthur es todo lo que está bien. Al llegar a casa con Majo, está todo muy ruidoso, hay música en español saliendo por los parlantes de la casa, sé que mi hermano y mamá no están así que supongo que la música viene de papá. Desde que se casaron papa aprendió mucho más de la cultura mexicana. Él no se crio ahí, pero su mama si y cuando mis padres se conocieron decidieron criar a sus hijos con esa cultura, celebramos el día de muertos y también el día de la independencia de México, cada vez que podemos vamos todos allí. Al ingresar a la cocina veo una cabellera rubia y otra cabellera castaña oscura, las personas no se dan cuenta de mi presencia ya que están de espaldas hacia mí. Me acerco sigilosamente, sin hacer mucho ruido. – ¡Bu! – grito asiendo que las personas se sobresalten. – Prima– dice valentina en español, ella es la primera en abrazarme y siento otro abrazo en la parte de atrás y sé que es Martina. Ellas hablan perfectamente el inglés y el español, pero cuando vienen siempre hablan más ingles ya que mi hermano no sabe hablar muy bien el español, cosa que siempre mamá se queja y mis primas le enseñan. Pero cada palabra que le enseñan, se la olvida al día siguiente. Ellas al ser mellizas dirán que son muy parecidas, pero es todo lo contrario, valentina es muy extrovertida y en cambio Martina es más introvertida, pero eso no quiere decir que no sea divertida, una vez entra en confianza es muy habladora y difícilmente puedes pararla. Valentina es muy parecida al prototipo de esta familia, cabello castaño oscuro casi n***o y piel ultra pálida con unos ojos azules claros. En cambio, Martina es muy diferente, es una de las pocas rubias de la familia, ella tiene unos ojos azules que parecen un poco turquesas y maravillosamente tiene unas pecas como las de mamá. Ellas vienes pocas veces en el año, ya que ellas viven en México con su papá, el tío Mario, quien es un amor de personas con el resto de personas menos con mi mamá, cada vez que se ven difícilmente pueden no matarse. El tío Mario es divorciado, él se quedó con la custodia de las mellizas y su mamá se fue abandonándolas desde que tenían tres años, nunca hablamos de ese tema, esta como prohibido en la familia. El tío Mario es igual que el abuelo Sebastián, ellos podrían muy bien acabar con la paciencia de mamá, el abuelo vive con mi tío en México, es el único abuelo que me queda vivo. – No puedo creer que estén aquí, las extrañe mucho– dejo de abrazarlas y las inspecciono, están un poco más altas que la última vez que las vi, que fue en navidad. – Si estamos listas para ir a la casa del lago y después a nuestras súper vacaciones en Nueva York– dice Martina. – Si, hacer desmadre – dice Martina. Se sientan en los bancos que antes estaban sentadas y nos sentamos al lado de ellas, Majo comienza a conversar con valentina del viaje, sé que Majo está más emocionada que todas. Veo como Martina saca de su bolso que siempre es extremadamente grande su block color rojo. Desde que tengo memoria ella lo tiene, no deja que nadie se acerque a él, nadie de la familia sabe que contiene. Yo creo que soy la única de la familia en respetar dicho block ya que yo también tengo mi diario y no me gusta que nadie lo toque, aunque ya ha estado bajo el poder de Austin y Majo. – Ya nos dirás que tiene ese block– dice papá, acercando una bolsa de papitas. – No, nunca– responde Martina pegando su block en su pecho, pero con una pequeña sonrisa. – Algún día descubriré que tienes en el– murmura valentina codeándola. – Si y el día que lo hagas quedaras sin manos, para que dejes de esculcar en el bolso de los demás– valentina solo se ríe, con esa risa escandalosa que posee. Se escucha que tocan el timbre, me levanto para abrir, pero veo que mi hermana baja las escaleras rápidamente, supongo que es para ella, por lo que no me preocupo y me siento nuevamente. Escucho murmuros en la puerta, y escucho una risa masculina. – Hola– escucho su voz ronca y me paralizo con las papitas camino hacia mi boca. – Hola Austin, pasa– dice papá alegremente. Yo estoy completamente paralizada ni me he volteado para verlo, no sé qué hace Austin aquí, bueno si se las repuesta. Siento mi rostro muy caliente recordando el beso que nos dimos, mi celular ha estado apagado desde ayer en la noche, antes de apagarlo me llegaron muchas notificaciones. – Buenas, señor Agustín vine hablar con Caitlin – siento como valentina y Martina me observan. Ellas odian Austin tanto como yo lo hago, bueno creo un poco más, se enteraron todo lo que me hizo y ellas en apoyo decidieron odiarlo. Así que yo no pude llamarlas días antes para informarles mi nueva situación. – Caitlin, cariño– papá me observa para que yo haga un movimiento. Dejo la papita nuevamente en la bolsa y me giro hacia su dirrecion. – Hola Austin– me volteo con una sonrisa. Hoy día va todo vestido de n***o, camiseta negra con una cazadora de cuero n***o y sus pantalones negros, que abrazan sus buenas piernas. La sonrisa que le doy parece que lo descoloca, ya que de seguro parezco una loca, nunca le sonrió así a nadie y menos a Austin, esta es una sonrisa nerviosa hasta muestro mis dientes. – Podemos hablar en privado– el parpadea muchas veces. – Esperen desde cuando ustedes son amigos– Valentina se levanta de su asiento, disminuyo mi sonrisa ya me están doliendo las mejillas. – No soy amigos, son novios– dice papá, gracias papá lo acabas de emporar. – ¡¿Qué?! – Martina y valentina dicen en un unisonó. Escuchan como tocan nuevamente el timbre, mi hermana sale corriendo abrir, cuando regresan veo a Maddox entrar por la puerta. Está vestido casualmente con sus jeans negros rasgados y una camiseta blanca y una cazadora verde, hacen que sus ojos se vean de una combinación entre azul y verde. No me había dado cuenta que todos están en silencio inspeccionando a Maddox, él se remueve incomodo en su sitio. Siento que alguien me pellizca y veo que es Martina me señala la situación. Reacciono y voy hablar, pero Austin se me adelante. – ¿Qué hace aquí, Maddox? – masculla de forma impertinente. Me da ganas de decirle a Austin que no es su problema quien viene en mi casa. – Vine a buscar a Caitlin– todos voltean a verme, sorprendidos, hasta yo estoy sorprendida. Hace unos meses nadie me venía ni a pedir una tacita de azúcar y ahora tengo a dos chicos en la puerta de mi casa. Que irónica es la vida. – Así, dime– me acerco a Maddox, si dios ha mandado a este ángel para liberarme de Austin entonces lo aprovechare. – Te estuve llamando, pero como no atendías decidir tentar a la suerte y venir– me da una sonrisa muy linda, creo que todas suspiramos un poco. Sus dientes son tan blancos y cuando sonríe se le forma un pequeño hoyuelo en la mejilla. – ¿Desde cuándo ustedes se hablan? – dice Austin, se coloca a mi lado. – Desde que el profesor Borelli nos puso para trabajar juntos en un proyecto– le responde sin inmutarse, ellos no dejan de mirarse. – ¿Entonces viniste para hacer el proyecto? – le pregunto, Maddox me observa y asiente. – Pero no trajiste tus libros ni cuadernos– dice Austin y veo que es cierto que no trae nada. – Ay no hay problema yo te presto y bajo mi laptop para hacer el proyecto– hablo y siento como el cuerpo de Austin esta tenso al lado mío. – Caitlin, vine para hablar contigo– siento la mano de Austin en mi mano, es una sensación rara, su palma está caliente. Volteo a verlo, tengo que alzar un poco mi cabeza ya es mucho más alto que yo. Bueno todos son más altos que yo. Veo sus azules un poco dilatados y sus mejillas ligeramente sonrojadas. – Pueden hacerlo después ¿no? – dice Maddox, veo como Austin frunce el ceño hacia su dirección. – Si claro, vamos Maddox al estudio– me suelto de la mano de Austin y agarro el brazo de Maddox y me dirijo al estudio. […] Avanzo mucho del trabajo con Maddox, es fácil hacer el trabajo con él, muy aparte me hace reír en algunas partes y su risa es muy contagiosa, me parece raro nunca haber hablado con el antes, es muy divertido. Cuando él se va de mi casa ya es algo tarde ya oscureció, papá lo invita a cenar, pero el rechaza la invitación ya que sus papás lo esperan para cenar, ya que me indico que ellos trabajan mucho y solo los ve para la cena. Él no tiene hermanos y al ser hijo único intentar ser el mejor en sus estudios para que sus padres se sientan orgullosos. Cuando él se va de la casa me acerco a donde están mis primas y mis hermanos conversando con Majo. Busco por todas partes de manera sutil donde esta Austin, pero mis primas me hacen saber que él se fue hace horas. – Ellos parecían en una pelea de haber con quien se queda la chica– dice Martina, cruzándose de piernas y veo que mi hermano se hecha y pone su cabeza encima de sus piernas. – Eso no es cierto– digo, rodando los ojos. Ya que no hay mucho espacio porque mi hermano esta echado en él, me siento al lado de Majo en el sofá de una sola pieza arrimándola un poco y ella se queja. – Claro que sí, eso se vía muy caliente, pero no más que tu beso con él. Pensé que lo seguías odiando– dice Valentina, siento mis ojos abrirse. – ¿Te besaste con él? – pregunta mi hermano abriendo sus ojos, ya que tenía cerrados sus ojos. Ignoro la pregunta de Aaron y miro a mi prima, mi hermano es muy chismoso siempre esta con nosotras para saber el chisme. – ¿Cómo sabes tú eso? – Está en el blog de la escuela– responde mi hermana cruzándose de hombros. Saco mi celular de mi bolsillo externo y lo prendo, al entrar en el blog, ay muchas fotos de mi besándome con Austin, en diferentes posiciones. Veo un post y lo leo: Será que Austin, nuestro querido capitán se olvidó de Leah y busco consuelo en los brazos de Caitlin, al parecer la belleza de Caitlin pudo conquistar a Austin y alejarlo de los brazos del mal, dejamos unas fotos de lo que fue el candente beso de los enamorados, será que ya buscamos nombres para nuestra nueva pareja. Debajo están fotos de nosotros besándonos y la última foto es una que le tomaron a Leah, su rostro es asesina serial, está frunciendo el ceño y con los brazos cruzados. Me fijo en los comentarios y algunos dicen, que bueno que ya Austin termino con Leah y otros dice qué, porque nunca se habían fijado en mí, que soy muy caliente y que Austin tiene suerte, otros comentarios me asocian a mis hermanos. Solo diré una cosa, estoy fregada. Nunca pensé que estoy fuera tan caótico, ahora estoy en el ojo público cosa que nunca quise.
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