Capítulo 25: No huyas

2163 Palabras
Capítulo 25: No huyas. 03 de marzo del 2011 Al llegar a casa escucho un plato romperse así que me acerco rápido a la cocina donde el ruido es producido. Hoy salí algo tarde de la escuela y me muero de hambre. Al llegar a la cocina se encontraba mi hermana con el chico que estaba saliendo que es Sam, eso no es el problema aquí, el problema está que es el mejor amigo de mi hermano. Ellos no notan mi presencia ya que se siguen besando, carraspeo para llamar su atención. Ellos lo notan y se giran, mi hermana me ve y se sorprende. – Caitlin. – Desde cuando ustedes… – Desde hace tres meses, le diremos a Aaron en estos días. El chico rubio solo me ve y no dice nada, me alza la mano en forma de saludo.  – Está bien si le dirás a Aaron sobre su relación yo no tengo nada que ver. – Claro que importas Caitlin eres mi hermana. Chealse solo estaba esperando mi aprobación, por mí no había ningún problema, es su vida y ella ve a quien mete en ella. Me levante temprano ya que nos iremos muy temprano, pero también lo hago para evitar ver a Austin, me levante temprano a tomar desayuno y posterior a eso vine al bosque a tomar algunas fotos para el blog. Cada vez que vengo tengo que tomar la oportunidad, por eso traje mi cámara conmigo, esta cámara la tengo desde que el abuelo vio que me apasionaba la fotografía, no la he querido cambiar porque cada vez que tomo una fotografía siento que le abuelo está conmigo acompañándome. Son como las siete de la mañana así que regreso a la casa a recoger la maleta. Escucho ruido en la cocina por lo que subo rápido las escaleras. Comienzo a guardar mis cosas que en verdad no son muchas, veo a plim en el baúl, así que esta vez hare algo realmente estúpido, no quiero separarme de el por lo que lo tomo y lo guardo en mi maleta. No lo quiero dejar aquí, sé que después me arrepentiré, pero decido llevármelo en donde es su hogar al lado mío. Cierro mi maleta y al salir Chealse sube las escaleras con su vista fija en el celular. – ¿Ya van a salir? – ella levanta su vista. – Si ya todos subieron a recoger sus cosas– asiento y paso por su lado. Dejo mi maleta a un lado del sofá y me acerco a la cocina en donde solo esta mama. – ¿En dónde está papá? – me acerco a mama. – Arriba guardando las cosas ¿no estuviste en el desayuno? – Desayuné antes, Salí a tomar algunas fotografías– veo que mama frunce el ceño– necesito las llaves del carro para guardar las cosas. – ¿Si, está todo bien cariño? ¿estas raras desde ayer? – mama busca mi mirada, pero la evito – Si estoy bien mamá ¿y las llaves? – ella se gira y me da las llaves, salgo rápido ya que iba a seguir con las preguntas. Salgo con mi maletín en mano abro la maletera del carro y pongo mi maletín, dejó abierta la puerta ya que comenzaran a guardar todas sus maletas. Subo al carro y pongo música en mis auriculares, extrañare este lugar, tal vez venga sola otro día, ya pronto me entregaran mi coche. Antes de venir pague el depósito para sacar el auto. Últimamente en el blog me va muy bien, ya tengo más de dos millones de seguidores en la página, lo que es emocionante. Me emociona que alguien le guste mi trabajo. No había entrado a mi cuenta bancaria a ver mis movimientos hace meses, pero al entrar vi que monto había aumentado ya que patrocinadores habían seguido invirtiendo en mi trabajo. Sé que esto comenzó en un hobby, pero ahora se ha vuelto parte de mi vida y trabajo. Tal vez en un futuro cercano muestre quien soy en realidad. Mi hermana siempre dice que tengo derecho a que la gente sepa la verdad. Escucho ruido en la parte trasera de la minivan, me asomo, pero no veo quien es, la persona camina hasta entrar y veo que es solo mi hermano. Él sonríe al entrar, creo que de los dos somos los más responsables en estar primero, sé que normalmente no soy una persona muy madrugadora pero últimamente he estado escapando de Austin, lo que me vuelto una persona que se levanta temprano solo para huir. – Que madrugadora– veo que se va a sentar al fondo, lo paro tomándolo del brazo. – ¿Te sentarías conmigo? – el arquea una ceja dudoso, espero que diga que sí. – Pensé que te sentarías con tu enamorado ¿por cierto en donde esta? – el voltea a ver la puerta de la casa, buscando a Austin. – No, quiero te sientes tu conmigo– su sonrisa cambia, se va acomodar para sentarse, pero me señala con un dedo. – Está bien, ¿pero me harás cariñitos? – él sonríe, parece un niño pequeño. – Si todo lo que quieras– escucho ruido de pasos acercándose. Él se sienta y se acomoda mejor, me pide que le dé un auricular y lo hago, él se acomoda en mis piernas y cierra sus ojos. Le hago cariñito como a él le gusta. Mis primas son las primeras en subir, y como siempre están hablando riéndose de cualquier cosa, me sonríe al verme y se sientan a final del carro. La siguiente en subir es Chealse quien entra nuevamente on la vista fija en su celular solo que esta ve esta frunciendo el ceño, detrás de ella esta Austin, me mira al verme ya ahí en el auto. No deja de mirarme ni cuando se sube al auto, frunce un poco el ceño cuando ve que tengo en las piernas a Aaron durmiendo. Tiene una mueca en su rostro, no sé si está molesto o triste. Me voy por la primera opción. Volteo mi vista mirando los arboles a través de las ventanas, yo ya no tengo nada que ver con él, nuestra relación falsa oficialmente esta rota. Sé que en pocos días volveré a la normalidad con lo que a mis sentimientos me refiero, siempre lo hago cuando un chico rompe lo que poco que había en mí. No es la primera vez en la que Austin, me hace sentir ridícula, sé que quizás es mi culpa por fijarme nuevamente en él, pero no fue demasiado tarde, solo fue sentimiento de gustar, solo me gusto conocer esta parte de él, que antes nunca había conocido. […] Mis padres se estacionan en la casa, todos comienzan a salir y sacar sus maletas, agarro mi maletín, pero al girarme detrás de mi esta Austin; choco con su pecho, pero me alejo rápidamente y lo rodeo, el me arroga de la mano y siento sus dedos en el dorso de mi mano dejar una caricia, intento zafarme, pero su mano al ser más grande la mía lo impedí. – Tengo que hablar contigo– sus ojos azules no dejan escapar mis ojos. – Ya hablamos todo, adiós Austin– alejo su mano de la mía y lo rodeo para entrar a la casa. Sé que él lo quería hacerme cambiar de opinión, pero esta vez no dejare que me vuelva a manipular con el chantaje, tengo un plan, pero no sé qué tan bueno sea. Entro a mi habitación y dejo mi maletín en el único sofá que está en mi habitación, ayer le pedí a majo que me mandara el número de Camille. Me siento encima de mi cama y marco su número, un pitazo y nada segundo y nada, estoy por colgar cuando escucho el ruido de que la llamada ha sido atendida. – ¿Hola? – se escucha algo agitada – Hola Camille, soy Caitlin. – Ah… hola Caitlin en que te puedo ayudar– se escucha algo sorprendida. – Mira en unos días, me iré de viaje con algunas amigas y mi hermana, también vendrá majo, iremos a Nueva york y quería ver si te gustaría venir con nosotras– ella se queda en silencio, veo si corto la llamada. Quizás la sorprendí, creo que es la primera vez que hablamos más que un saludo, normalmente no somos tan amigas, pero ella me resulta agradable. La que tiene más comunicación con ella es majo ya que se conocieron en clase de yoga, pero yo solo la saludaba cuando estábamos en una reunión. – Esto es sorpresivo, pero si me gustaría ir. Mis padres viajaran y Leah se quedará en casa de mis abuelos, se suponía que me quedaría aquí, pero prefiero ir allá– siento que hablo con valentina ya que ella delira un poco como Camille. – Entonces eso es un ¿sí? – estoy algo confundida. – Si es un sí. – Genial, entonces coordinamos para ver los boletos de avión. Nos despedimos y cuelgo la llamada, ahora solo avisarles a mi hermanas y primas que ella vendrá. Pero sé que ellas no tendrán ningún problema con que una persona vengan con tal de que sea mujer. Porque según ellas es un viaje solo de mujeres. La encargada del viaje y el hospedaje es Chealse, alquilamos un departamento para estar los días ahí, que serán en total una semana. Sé que mi hermana quería que venga Alice, pero ella no podía ya que su mama le pidió ayuda para hacer los bocaditos para un matrimonio. La señora Elena poco a poco se está haciendo conocida por sus postres y bocaditos, sé que pronto hará su propia tienda, la señora Elena merece lo mejor de lo mejor. Escucho que abren la puerta me giro y majo corre hacia mí y se tira a mis brazos, comienza a reírse y aplastarme. Sé que mi amiga es un poco voluble, a veces está feliz y a veces triste pero ya a los largos años a su lado me he acostumbrado a sus cambios de humor. – Estas aplastándome. – Cállate perra, me dejaste aquí tirada, casi muero del aburrimiento– ella se despega y sus ojos cafés están muchos más brillosos. – Yo no te deje aquí tu mama quiso que te quedaras y tu accediste. – Lo sé, y fue aburrido, solo estuvimos una hora juntas y luego tuvo que salir por trabajo por lo que estuve sola, pero luego no– Al final sonríe y sus mejillas se sonrojan. – ¿Qué hiciste? – Me encontré con Ethan en una tienda y él me reconoció del día del beso de Alice y Aaron, estuvimos hablando. – Al fin se te cumplió el deseo– ella ríe, con esa risa musical que tiene. – Si, pero que tal el viaje con Austin, ocurrieron más besos calientes con el– mi sonrisa que tenia se apaga. – No nada de eso. – ¿Qué paso? – hago una mueca triste con mis labios. – Me gusta Austin– ya está lo dije. Ella no hace ninguna razón por lo que frunzo el ceño. – ¿Por qué no reaccionas? – Porqué ya lo sabía. Actúas toda rara cuando hablamos de él, y huyes cuando algo pasa, tu nunca haces eso, solo lo haces cuando algo realmente te gusta. – Eso no es cierto? – Claro que sí, espera si estas así es por qué huiste de él ¿Qué paso ahora? Bueno creo que majo tiene un poco de razón, quizás encarcele a Austin y luego de no recibir ninguna acotación por parte de él, solo me aleje. – Le dije que me está confundiendo, en otras palabras, eso significa que él me gusta. Y cuando no recibí respuesta de él, no solo lo corrí de la habitación si no de mi vida. – ¡Ay Caitlin!, tu eres muy inteligente, pero a veces siento con lo que amor se refiere eres muy tonta. – Mira sé que esto es un trato que tenemos, tal vez yo lo rompí porque tengo sentimientos hacia él. Así que lo mejor era que yo ya no esté detrás de él. Tú sabes que el sigue enamorado de Leah. Será nuevamente caer en el dos mil dos, no quiero nuevamente sentirme así. – Bueno en eso tienes razón, lo entiendo. Huyes para salvarte de no ser rechazada. Aveces siento que majo es la voz de mi conciencia, sabe que decir en estos momentos. Ella concuerda que me aleje un poco de él hasta que esos sentimientos solo desaparezcan. Sé que ella sabe que no debe insistir en que busque el amor con Austin porque él siempre estará enamorado de Leah, sé que él amor debe ser correspondido por dos partes y no solo por una. Y no luchare por una persona que sé que su corazón está en otra persona, no soy ingenua.
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