El padre de Giulia, Frederic, se despertó con la duda de qué había sucedido, ya que estaba en un lugar que no creía conocer de antes, así que mientras eso más ocurriera, mayor era la presión que sentía. Comenzó a respirar de manera irregular, y solo así se dio cuenta del sonido que hacía el aparato a su lado izquierdo, este parecía marcar el latido de su corazón. Se alteró un poco el sonido de este, haciendo que desde ya se pudiera peor, pensando en todo lo que había hecho mal, como por ejemplo, sentir que su esposa no lo valoraba. Todos los pensamientos se le venían a la cabeza como si lo torturaran de alguna manera, pero solo buscó concentrarse en una cosa a la vez, que fue el gotero del suero que entraba por sus venas, viendo cómo goteaba a través del pequeño tubo que se suspendía en

