MASSIMILIANO BENEDETTI La llamada que recibo timbra mi humor cambiante. Es mi cuñado con malas noticias. Al parecer lanzaron unas encuestas y más del 50% de los votantes me considera una persona no estable por no mostrar un matrimonio sólido. En el mundo de la política dependes mucho de quién te acompañe como pareja. Y aunque mi mujer ante la vista pública es Marbella Given y de cierta forma podría tener un peso importante por ser la hija de Paolo, la verdad es que no. Una vez que cuelga recibo otra llamada, esta vez es Dante. —Tu familia te importa una mierda ¿Verdad? ¿De qué va el show? ¿Es imbécil? —Cuida esa puta boca si no quieres que te la cosa al culo —advierto de mal humor. Ni Spence que es más útil que mi hermano menor se ha atrevido a hablarme golpeado—. ¿De qué carajos est

