Abro mis ojos lentamente, mi cuerpo duele al igual que mi entre pierna, me siento perezosa en la enorme cama con dosel, cuando de pronto llegan los vagos recuerdos de aquella noche, de mi boda, y de que ahora estoy casada con un demostrado, me abrazo tratando de quitarme este dolor que siento en mi alma, en mi cuerpo, suelto un suspiro pesado y miro a mi alrededor, por que estoy aquí como hizo para sacarme, acaso partió la puerta o la forzó de seguro, miro hacia el baño pero no esta en trizas, vuelvo a suspirar, miro mi lado de la cama, y me encuentro con algo tan inesperado, una rosa roja ... La tomo entre mis manos y huelo su rico aroma, es fresca es como si la hubiesen arrancado no hace mucho, en ella pende una carta, con las manos temblorosas la tomo y la leo. Nunca en mi vida creí q

