Estaba en la casa haciendo el almuerzo mientras me estaba tomando una cerveza. Hoy era el cumpleaños de mi madre y le estaba haciendo algo especial, la familia pronto llegaría para celebrar juntos. Ella estaba cumpliendo cuarenta y seis años, así es, nos llevamos veinte años. Sigue joven y hermosa como siempre, ahorita está en la peluquería, yo le dije que estaba bien guapa, pero insistió y quise dárselo como parte del regalo. La comida favorita de mi mamá, es la comida mexicana, así que se la estaba preparando. Suena el timbre y me limpio las manos para abrir la puerta, la sirvienta no venía los fines de semana, así que me tocaba abrirla. —Hola hijo, disculpa, se me olvidaron las llaves. —Era mi madre. —¿Cómo te fue? —Me hago a un lado y la dejo pasar. —Bien, por cierto, acabo de ver

