—Porque así lastimo tu ego de mujeriego y yo salgo victoriosa, pues no solamente estarás lejos de mí al fin, sino también tendría el control desde cierto punto. —Eso ya lo veremos, cuando su arrogancia quede por el suelo. —Es eso, o solo quieres intentarlo porque en el fondo te gusto. —Tengo mucha confianza en mí. —No, realmente es porque sería como tener un amigo con derecho, no tendría que preocuparme por satisfacerme, porque te tendría a ti. —Alza sus hombros con desinterés. —Pensé que solo lograba hacerte fingir los orgasmos. —Alcé una ceja divertido, se estaba contradiciendo. —Pero podemos aprovechar esta oportunidad para que a dármelos. —Ella no desea perder una conmigo. —¿Y si tú ganas? —pregunté muy curioso. —Buscaría a otro hombre que pueda satisfacerme sin que se lo diga. —

