[ZAED] —Nayra, ¿puedes esperarnos un momento afuera? —le pido sin apartar la mirada de mi hermano. Ella nos observa a los dos con evidente incertidumbre. La escena que Malek acaba de encontrar no necesita demasiadas explicaciones para resultar comprometedora y sé que está tan nerviosa como yo. Aun así, asiente despacio. —Sí... claro. Sale de la habitación y cierra la puerta con suavidad detrás de ella. El silencio que queda entre nosotros resulta incómodo. Mi hermano no deja de mirarme, como si estuviera intentando encontrar una explicación lógica a algo que jamás se imaginó ver. Después de todo, durante años Nayra y yo no fuimos más que esos dos amigos inseparables a los que nadie habría relacionado de otra manera. —¿Qué demonios es todo esto, Zaed? —pregunta finalmente. Su tono no

