Jonathan
Salgo del ascensor en el piso donde se encuentra el estudio de pintura de Vanessa, al entrar en el lugar la encuentro a la chica sentada frente a la gran ventana observando el ocaso, mientras lo retrata en un lienzo.
— Vanessa — ella se da la vuelta y me mira — Necesito.
— Que subas al departamento.
— Esto ocupa — responde y vuelve su atención a la pintura.
— Dios mujer — gruño — Nos casaremos hoy.
» Y necesito que subas a vestirte, antes de que los invitados lleguen.
Ante mi declaración ella se da la vuelta y con una mueca de enojo se pone de pie, caminando hacia mí en grandes zancadas.
— No puedes hacer una mierda así — gruñe — No puedes venir un jodido.
— Día y decir que nos casaremos, así no se hacen las cosas.
— Ya está decidido — le respondo con desdén — Y no me importa como crees que se hacen las cosas.
— Yo hago lo que se me venga en gana y tú serás mi esposa en unas horas, tú decides si subir por las buenas o por las malas.
Ella me da una mirada mordaz, como si eso fuera a causar algún tipo de efecto en mí. La tomo del brazo y nos adentró en el ascensor con el silencio embargando el lugar.
Cuando las puertas del elevador se abren, escucho como Vanessa supiera y una sonrisa se forma en mis labios ¿Le gusta nuestra improvisada boda?, espero que así sea porque hoy me he esforzado más que nunca en mi vida.
Petunias de diferentes colores están decorando todo el lugar y grandes arcos están decorando toda la sala hasta el lugar donde se celebra nuestra pequeña e improvisada boda.
— ¿Cómo supiste?
Su voz llega desde mi lado y me doy la vuelta y mierda si ella no es la jodida mujer más hermosa que hay en este jodido y podrido planeta, ella observa toda la decoración con asombro y una pequeña sonrisa adorna sus labios.
— Tu hermano me dijo que son tus favoritos — su atención se dirige a mí, como siempre debe ser — También elegí.
— Tu vestido basándome en un tablero de tu Pinterest.
— Eres un acosador y eres raro — me contesta con la sorpresa aun inundando sus facciones — Pero debo decir que tienes muy buen gusto.
Mi sonrisa se ensancha y sé que tengo buen gusto, porque vamos soy yo y siempre sabre elegir.
— Tienes una hora y quince minutos antes de que nuestros invitados lleguen.
— Eres un pesado — rueda los ojos — Y créeme me tardaré mucho más.
Ella se desvanece de mi vista antes de que pueda responderle, pero le permito eso «Solo por ahora—, me digo, aunque con esta mujer no sé si será solo por ahora.
Me dirijo hacia la habitación que por ahora es la que estoy durmiendo y cierro la puerta detrás mía, me desnudo y tomo una ducha para relajar mi cuerpo, luego salgo y tomo el traje n***o y me visto, luego tomo mis Cartier negros y me los pongo, me dirijo hacia el espejo y peino mi cabello, imaginando como se verá mi pequeña Vanessa con el vestido que le elegido.
Definitivamente como una diosa.
Salgo de la habitación y cuando estoy a punto de dirigirme al lugar donde se celebrará la boda, el ascensor se abre mostrando a los líderes, saludo a cada uno de ellos con respeto y les indicó donde se encuentra el gran salón donde se efectuará la ceremonia de bodas.
Justo cuando el último líder se va las puertas del ascensor se abren nuevamente está vez mostrándome a mi padre junto a harry y alek Ivanov — este último viene como mi testigo ya que es el único que sabe que me casare y el único que lo sabrá.
— Parece que yo no fui el único que termino atado por una falda — sonríe — Pobre chica.
— Pobre Emma — le devuelvo — No sabe con él desquiciado que se ha casado.
— Ya maduren muchachos — dice mi padre mientras niega — Ambos ya son hombres adultos.
— Y las mujeres que los eligieron son afortunados.
— Ninguno de los dos fueron elegidos — interrumpe harry.
— Y tú nunca serás elegido — le tira alek — Así que mejor cierra la boca.
Harry le da una mirada mordaz a alek, que sonríe con suficiencia y aunque los tres sabemos que harry no se ha casado porque es un cabrón que se enamoró de una mujer casada con un hombre que es un desquiciado, ninguno de los tres tampoco hemos sido elegido por la mujer que verdaderamente queremos, aunque esté no es mi caso.
Alek y harry se retiran hasta la sala donde se celebrará la boda y mi padre me mira antes de asentir cuando ambos nos dirigimos hacia el lugar me detengo en seco al verla a ella, mi respiración se atasca y mi corazón late a millón, Vanessa se encuentra vestida de novia, dejando a mi imaginación como una simple porquería, ante ella vestida de así.
Su vestido de seda blanco cubre todo su cuerpo mientras él corsé levanta sus pechos dejando una vista maravillosa de sus hombros ya que el vestido no tiene mangas y tiene una falda con bastante tul.
Joder está mujer definitivamente es mi más oscura fantasía y la protagonista de mis más oscuros sueños y la mujer que destruirá mi vida y la va a moldear a su antojo, y yo se lo permitiré, le permitiré todo.
Sus ojos se iluminan en mi dirección y creo que su mirada se dirige a mí, Pero no es así, ya que su mirada al igual que sus pasos se dirigen hacia mi padre, su mirada se encuentra llena de añoranza y se lo que ella piensa mucho antes de que lo diga.
— Vanesa cariño — le sonrió cuando ella llega hasta donde nos encontramos — Te presento a mi padre.
La esperanza desaparece rápido de su mirada ante mis palabras, Pero ignoro lo punzada que atraviesa mi corazón, porque ella creyó que podría escapar de mí y no es así.
— ¿Tu padre es el gobernador de Nueva York? — Dice con sorpresa — ¿Usted sabe en los asuntos que está metido su hijo, señor?
Mi padre asiente y ella mira entre ambos como si estuviera viendo una película y como si todo esto solo fuera una jodida locura.
— Todos ustedes están locos.
Dice antes de darse la vuelta y caminar hacia donde se encuentra su hermano, hecho una mirada a su trasero y mi polla en mis pantalones se sacude ante la magnífica vista.
— Es hermosa — le alaga mi padre — ¿La has obligado o algo parecido?
— No padre, no la he obligado — le respondo — su hermano si la obligó, Pero yo no.
Mi padre deja escapar una carcajada mientras palmea mi espalda.
— Todo un caballero Jonathan — dice con gracia — Tu madre estaría orgullosa de ti campeón.
Siento la amargura embarcarme y aunque sé que mi madre si estaría orgullosa, eso no quiere decir que no me duela que ella no esté conmigo, Pero los malditos cabrones que la mataron justo ahora están diez metros bajo tierra y no tuvieron la suerte de estar muertos cuando fueron enterrados.
Me dirigió con mi padre hacia el lugar donde ya se encuentra el juez civil hablando con alek, que asiente al vernos entrar. Me dirijo hacia el juez civil y asiento en su dirección.
Y joder cuando Vanessa entra de la mano de su hermano mi corazón late con mucha más fuerza, como si hace unos minutos atrás no la hubiese visto.
Ella llega hasta donde estoy y Harry Le asiente y le da mi anillo antes de dejarla junto a mí, ella le da una mirada al juez que rápidamente la ignora ya acostumbrado a matrimonios como esté.
— Demos inicio a esta unión — dice el hombre — Con las dos partes de acuerdo.
Y creo que Vanessa está a punto de decir que ella no lo está, pero no lo hace, guardando sus palabras.
Buena chica.
— Vanessa valentina Díaz Beltrán, acepta usted a Jonathan Estefan wynter, para amarlo y respetarlo.
— En la pobreza y en la riqueza, en las malas y en las buenas, hasta que la muerte los separe.
— Acepto — dice con una mueca en los labios y coloca el anillo en mi dedo.
— Jonathan Estefan wynter, Acepta usted a Vanessa valentina Díaz Beltrán, como su futura esposa.
— Para cuidar y respetar, Para amar y proteger, hasta que la muerte los separe.
— Acepto.
Digo sin basilar, porque, aunque está mujer no quiera aceptarlo, ella es mía desde el momento en que piso Nueva York, y será mía hasta su último respiro y yo seré suyo hasta que mi n***o corazón deje de latir y el último respiro se deslice entre mis labios.
Llevo el anillo a su dedo sintiendo como su piel se pone de gallina bajo mi toque.
— Los testigos firmen aquí.
Dice el juez civil y alek al igual que harry firman y mi padre hace lo mismo, luego el juez le indica a mi ahora mujer que firme y luego yo hago lo mismo.
— Puede besar a la novia.
Me doy la vuelta y Vanessa da dos pasos para alejarse de mí, Pero ambos sabemos que este beso al igual que nosotros, es algo inevitable que terminara ocurriendo por más que lo pospónganos.
El tomo de la cintura y la pego a mi cuerpo llevando mi mano a su nuca y besándola, para así no darle tiempo a que cometa una estupidez como tratar de correr o alejarse de mí. Pego mis labios contra los suyos, su cuerpo se pone rígido, pero aun así me permite besarla dejándome probar sus hermosos labios y permitiendo me probar una pequeña porción de lo que es ella.
Cuando nos separamos sus labios están completamente rojos y su rostro igual, su respiración son pequeños jadeos y cuando sus ojos se abren noto como su iris esta dilatado por la lujuria pura y clara.
— Tan mía — le sonrió.
— Que vivan los novios — grita Harry.
Los presentes en la sala repiten lo que mi segundo al mando a dicho y se acercan felicitando a una aún aturdida Vanessa y a mí.
Los líderes se despiden una hora después y se retiran junto a mi padre y el juez civil, dejando solo a alek y harry, y a mi junto a mi esposa en la habitación. Harry y yo nos apartamos para discutir sobre un asunto que lleva suma importancia y cuando vuelvo a dónde se encuentra mi esposa me la encuentro de espaldas hablando con alek, que la observa extrañando.
— Tú estás buenísimo — le dice en español y el ceño de alek se frunce — Mierda loco, en verdad tú estás muy bueno.
— Aunque el cuaderno de kínder también está muy bueno — suspira — Pero es un mamañema y tiene una actitud de mierda.
Ella niega como si lo que estuviera diciendo fuera lo más obvio del mundo ¿Que haría mi pequeña Vanessa si supiera que alek está entendiendo cada palabra que sale de sus labios?, tal vez sus mejillas se coloraran de rojo y se llenaría de vergüenza.
— Si él fuera un poco menos mamaguevo yo le hiciera caso, hasta dejara que me follara.
— Puedes dejar que te folle justo ahora — digo en español y ella da un salto en su lugar ante la sorpresa — Podemos escapar y ....
— ¡Dios! Que maldito metiche tu eres — Ruje — Y no voy a escapar contigo maldito cuaderno de kínder.
— Cuida tu boca mujer — le advierto — Y solo te estoy dando una idea.
— Porque serás mía de una manera o de otras — sus ojos se abren — Y ambos sabemos que lo vas a disfrutar y vas a pedir por mucho más.
— Prefiero follar con este bombón — señala a alek — Que con un maldito psicópata como tú.
— Se que estoy muy bueno — le responde alek en español y los ojos de mi mujer se abren de par en par — Pero ya estoy.
— Casado, y créeme esa mujer me tiene a sus pies.
El rostro de mi mujer se vuelve completamente rojo por el descubrimiento y su respiración se agudiza como si estuviera enojada porque mi amigo sabe español y porque nadie le informo sobre eso.
— Fue tono un placer conocerla señora wynter, espero volver a verla pronto — asiente en su dirección — Jonathan, nos hablamos luego.
Le doy la mano a alek despidiéndolo y dirijo mi atención a mi esposa que se encuentra viendo el camino por donde se fue mi amigo con odio.
— ¿Cómo se atreve ese maldito hijo de la gran puta?
— ¿Cómo se atreve a que pequeña Vanessa? — le cuestionó con diversión — ¿Cómo se atreve a no decirte que sabe español?
— ¡¿Cómo se atreve a fingir que no sabía español o a decirme que me entendía?!
Su grito resuena en la habitación y harry desde una esquina niega y nos deja completamente solos.
— Tu nunca le preguntaste si sabía — le corrijo — Solo te acercaste y creíste que él no sabía.
— Tu también maldito imbécil — dirige su odio a mi persona — Me escuchaste decirle todo eso.
— Y no me adviertes que él me entiende. Eres un grandísimo ...
— Cuida tus palabras querida — sonrió con desdén — Que sea tu esposo no significa que soportaré tus faltas de respeto.
Ella me mira indignada como si le hubiese dado una bofetada, y tal vez para ella es una bofetada, pero ciertamente no permitiré ninguna falta de respeto de ella hacia mi persona.
— Eres un idiota.
Dice y se da la vuelta dejándome solo, está mujer será mi jodida perdición, Pero si yo me pierdo la llevaré a ella conmigo y así perderemos juntos.