Vanessa
Definitivamente venir a vivir a Estados unidos fue la peor elección que tome, Pero más bien digamos que no tenía más elección eso gracias a las estúpidas ideas y decisiones de mi padre.
Ese maldito cabrón ahora mismo debe estar con la cabeza metida en el culo.
Rio ante la idea y aunque no odio a mi padre, tampoco lo quiero cerca por el bien de ambos, además sería mejor que él se mantuviera alejado lo más que pueda de mí y de mi hermano, si ha de ser necesario que se mude a un continente de distancia de nosotros. Mi teléfono timbra en mi cartera y lo tomo.
—Vanessa —dice la voz de Tati al otro lado— Supe que te fuiste de dominicana.
— te fuiste para los united sin decirme —dice con gracia— Eso no es de besties.
—Tatiana de por Dios —rio— Harry me trajo de vacaciones.
— Además podré hacer un Máster en administración de empresas —la mentira se hace amarga en mis labios— Además tú puedes venir a visitarme.
— Si, Pero debiste decirme antes, Pero ya eso no importa —dice—, Cuando vaya de visita nos vamos de rumba la noche entera.
— Eso te lo prometo.
—¿Y ya estás en la casa de tu hermano?
¿Cómo le explicó a mi mejor amiga que mi hermano decidió no venirme a recoger al aeropuerto y prefirió mandar a un auto por mí?, joder nada más pensarlo la sangre me hierve ¿Cómo carajos se atreven harry a hacerme algo parecido?
—Estoy en camino a su casa— evado la pregunta.
—Antonio ha preguntado por ti. —dice con tristeza en la voz— ¿Porque carajos lo terminaste?
¿Cómo le explico a mi mejor amiga que su hermano me estaba exigiendo que le entregué mi cuerpo porque teníamos años de noviazgo? Joder y aunque no era una estupidez negarme a él, la idea es un asco, porque ¿Cómo podría entregar a alguien mi cuerpo cuando no sentía ningún tipo de atracción por esa persona?, ni siquiera se las razones por las cuales mantuve una relación tan extensa con el chico, tal vez por la costumbre a lo conocido y por miedo a perder aquello con lo que me sentía cómoda.
—Lo encontré pegándome cuerno con angeli —le respondo parte de la verdad.— además sabíamos que nuestra relación solo era algo monótono que ninguno de los dos queríamos destruir.
—Si, pero a él le dolió.
—Tatiana no seas tan imprudente y apoyadora —le regaño— Antonio era un maldito infiel.
— Además no dudo que él fuera un gay dentro del closet.
Y aunque mi amiga quiera mucho a su primo, ambas sabemos que Antonio es un mujeriego empedernido, y que cuando un hombre está con tantas mujeres se cansa, y, además, yo había encontrado algunos mensajes en su celular que no eran con chicas y vaya que eran bastante subidos de tono.
—No es gay —dice— Bueno tal vez no.
— Tatiana yo estoy cansada —le respondo— Te voy a llamar cuando llegué al departamento de mi hermano, ¿Bien?
—Bien, pero que no se te olvide llamar —me regaña—, que tú siempre haces lo mismo.
Y aunque es cierto que siempre se me olvida devolver las llamadas es porque soy media tonta, pero de todos modos le respondo un «sí—, y cuelgo la llamada dejando el celular a un lado y enfocando la vista en la hermosa ciudad de new York y las calles de long island.
Y aunque el lugar es hermoso, voy a extrañar mucho mi hermoso santo domingo y despertar con la música de los vecinos, aunque la música no tanto, lo que también verdaderamente extrañaré será a mis amigos y la comida.
El chófer detiene el auto frente a un gran rascacielos de ventanas azules y sonrió, porque sé que mi hermano nunca viviría en un lugar donde no hubiese alturas, cuando el auto se detiene por completo salgo y noto a mi hermano en la entrada del edificio.
El chófer me entrega mis maletas mientras harry se dirige hacia donde estoy para abrazarme y decirme lo hermosa que me veo, para luego tomar mis maletas. Camino junto a él hacia el edificio y justo cuando estamos en el lobby su voz me detiene.
— Necesitamos hablar Vane — dice y me detengo.
— Oye, yo lo que estoy cansada — le digo — Mejor hablamos cuando estemos dentro.
— No, necesitamos hablar ahora.
Me detengo porque sé que mi hermano es capaz de mantenernos aquí todo el tiempo que se le venga en gana, ya que cuando se le mete una idea en la cabeza nadie puede sacarla de ahí hasta que la haga realidad, y menos cuándo quiere hablar.
— Bien — digo dejando la maleta a un lado — Habla rápido que ya te dije que estoy cansada.
— Vanessa — dice con tranquilidad — Quiero que te cases con el jefe de la mafia neoyorquina.
Sus palabras se registran en mi cerebro dejándome en shock por un momento, Dios mío este hombre tiene que estar relajando, ¿Como me va a pedir algo así?, Joder, que me case con el jefe de la mafia y no con cualquier jefe, sino con su jefe entonces, pero no, esto tiene que ser relajo.
— Primero no me vas a recoger al aeropuerto — le respondo con ira — y ahora vienes y me dices que tengo que casarme con un mafioso.
Esto tenía que ser una broma, ¡No joda!, porque ¿Cómo diablos, mi hermano me pediría a mí, que me case con un jodido mafioso?, Como si estuviésemos en una película, porque carajo, los mafiosos de las películas buenísimo y lo de los libros también, es que diablos son un bombón, uno los saca de los libros, aunque sean una red flag andante pero no importa porque son ficticios, pero uno de verdad, ¿Quién es loco?
Yo he visto por las noticias que la mayoría de los mafiosos de verdad son como "Pablo Escobar” y los otros mafiosos que tienen una maldita barriga, que son iguales a Don sancho panza, Pero ¿Cómo diablos él me va a pedir algo así? No diré que soy inocente, porque es claro que yo sabía que mi hermano está metido en el mundo de la mafia, pero nunca pensé que él me diría que entre en ese mundo, o en cosas similares eso sería una estupidez, ya que yo soy su única hermana.
— No te lo estoy pidiendo te lo estoy exigiendo.
Me gruñe ¿Esté ahora se cree un jodido perro o algo así?, joder y exigirme a mí, está bien que es mi hermano mayor y único hermano, pero ¿Exigirme que me case con quién se le pegue la gana?.
— Harry tú lo que eres un mamaguevo — le gritó — Mámate una ñema.
— Ya yo te dije a ti que no me voy a casar con un maldito mafioso — la ira se desprende de su cuerpo — Mira Harry esto no es una maldita película ni mucho menos un libro, coñazo.
— Vanessa — gruñe — Yo te dije a ti y tú no eres loca.
— tú te vas a casar con él porque yo te lo digo y yo soy tu hermano — él da dos pasos hacia mi — y yo sé que no estamos un maldito libro del diablo y tampoco es una maldita película de Hollywood, Pero yo te estoy diciendo que tu vida corre peligro azaroso y tú te vas a casar con él quieras o no.
— DiabloDiosmio.
Gruño enojada con mi hermano y conmigo misma por venir a estado unidos a sabiendas de que si volvía a dominica mi padre me obligaría a casarme con un viejo rabo verde y eso jamás sería posible.
— ¿Y si no soy virgen que pasaría?
— Ambos sabemos que eres virgen — me encara — Nuestro padre nunca te permitirá follar con nadie.
En eso tiene razón, ya que nuestro querido padre me hacía pruebas cada cuatro meses para comprobar mi virginidad, antes no entendía el porqué, pero cuando me enteré me arrepentí de inmediato de no haberme entregado a cualquier chico que se me cruzará con tal de no pasar por esto.
¡Pero, que se joda si creé que me casare con un mafioso!