Unos pasos resonaban constantemente contra la escalera de metal. Ese sonido era lo único que se escuchaba en ese lugar tétrico. Dos sombras, una grande y otra pequeña caminaban en silencio. Lo que iluminaba su camino eran unas 4 llamas que flotaban a su alrededor. Elena que bajaba con cuidado las escaleras levanto ligeramente la mirada y miro fijamente la llama que estaba a su derecha. Esas llamas fueron producto de unos pergaminos que rompió su padre. Conocía el proceso de fabricación de esos pergaminos gracias a los libros que últimamente estuvo leyendo. Esos pergaminos podrían hacerse siempre y cuando fueras un mago de nivel medio y tuvieras un conocimiento básico sobre las inscripciones antiguas o runas. Los materiales tampoco eran muy difíciles de conseguir y eso llevaba a que su

