Verla con ese vestido blanco y su cara hermosa frente a mi en el altar, no me puso nervioso, me puso ansioso, de querer llevármela de ahí, sacarla de ese lugar y robarla para mi. Y es que Allí es la mujer más guapa, inteligente, sexy, inocente, tierna y cariñosa qué puede existir, además es tan valiente. Aun no entiendo porque hay hombres que el día de su boda se pierden en alcohol, yo todo el tiempo estoy embobado con mi esposa, disfruto cada parte de ella, la veo bailar, reírse, sonrojarse, divertirse y sin duda es lo mejor, prefiero estar sobrio y consciente ahora para disfrutarla, además nada va a impedir que la haga mía esta noche y durante los siguientes 4 días en Cancun. La fiesta termina y la limosina nos lleva directo al aeropuerto, donde pasaremos lo que resta de noche en el

