Después de la visita a casa de Liliana, Damián ha ido un par de veces por semana a verla, parece que va mejorando, un mes después ya paso su síndrome de abstinencia, y por lo que me dice Damián esta yendo a terapia, y hace ejercicio, su representante ha estado al pendiente de ella. —Comienza a tener mas color, ¿Sabes? —Me dice mientras acostamos a los niños, que hoy estuvieron increíblemente latosos. Y Damián no ayuda a calmarlos, al contrario, les da más pila, pero me encanta verlos jugar a los tres en el jardín. —Me da gusto por ella y por ti Damián—Le digo —¿Por mí por qué? —Porque, aunque no lo reconozcas, el que Liliana este mal, te pone algo mal. Se acerco a mi cuando entramos a nuestra recamara. Me rodea de la cintura por detrás y comienza a besar mi cuello —¿Alguna vez te

