Naddia es la persona más feliz cuando le decimos que estamos juntos y que planeamos casarnos. Ella se ofrece para organizarlo todo, y comienza a hacer planes como loca. —Tranquila. Primero tengo que hablar con su madre.—Dice Damián y sonríe mirándome —Y con los tuyos—Le digo y el se ríe —Neh, son lo de menos. Platicando con Naddia nos damos cuenta que lo mejor es poner una fecha de un mes, Damián no quiere esperar. Afortunadamente mi madre viene esta semana. Y mentiría si dijera que no me tiene algo ansiosa darle la noticia. La semana pasa realmente rápido, Damián y yo nuevamente tenemos mucho trabajo en el hospital, ya nos dejan participar en trauma, responder a emergencias, mientras que en la escuela nos saturan de información sobre procedimientos, ética profesional, derecho en

