Cuando Derek entra a mi departamento no puedo detener las lágrimas. Verlo allí de pie me da tranquilidad. —Nerea ¿Qué pasa? —Me encontró—Murmuro. No necesito decir más, él sabe de quién hablo. Su rostro se torna en enfado, cierro la puerta y nos lleva al sofá. —Cariño. —Odio lo que ella me hace sentir —digo tomando asiento en mi sofá— Trabaje duro para superar todo. Que ella aparezca y me ponga así me cabrea, no soy una débil y frágil mujer. —Eso lo sé Sweet —murmura Derek sentándose a mi lado atrayéndome a su cuerpo cálido. —Sabía que la pagar la cirugía de Luisa, daría conmigo. Ver su rostro después de años—niego—Por un momento pensé en irme de aquí. —Claro que no —dice en tono duro —No voy a dejar que te vayas. —No lo haré —murmuro— Es por eso que estoy así. Me siento tan mol

