Desde que lo vi en los pasillos del juzgado sentí una rabia enorme ¿Cómo osa invadir mi espacio en todo momento? Más que su protegida pareciera que me ve como una posesión, un objeto que mueve y deja mover al lugar que a él le parezca. ¿No se supone que Gelys y él son socios? ¿Acaso no confía en la seguridad que Gelys me puede brindar? De los dos veo que Gelys es el más centrado en cuanto a mí se refiere, por lo menos él no vive diciéndome qué hacer y qué no, no es autoritario. Odio su forma de tratarme. Nuestras miradas se encontraron, se veía molesto, pero no más que yo al ver que no me deja en paz. Decido ignorarlo. Bajo las escaleras del juzgado hacia la camioneta sin mirar si quiera a los lados, estoy tan furiosa que no quepo en mi misma. Esa rabia se vio en crecimiento cuando al l

