Todo se estaba vuelto un caos, una tercera mujer parecida a las hijas del señor Thomsom no era algo fácil de asimilar para ninguno de los presentes. Aileen no dejaba de ver a Cassandra desde que la vio sintió odio, todo lo contrario de su hermana Eileen que le parecía lo mejor del mundo pensando en que tal vez pudieran ser buenas amigas, muy a su pesar de tener a su hermana cerca y haber crecido juntas se podía decir que la pelirroja siempre quería desaparecerla u opacarla queriendo ser el centro de atención. —Responde ¿quién eres? ¿Por qué estás aquí? —pregunto la pelirroja con la mirada llena de odio. Cassandra al ser muy observadora sabía que esta situación seria más difícil de lo que pensaba. —Soy Cassandra Davies, la socia de Alexander Davies y estoy aquí porque soy la responsable

