Envidia Narra Cassandra Tres horas después y continuamos en la cocina de los Thomson, ya es media noche todos estamos agotados y lo único que quiero es asesin*ar a Aileen y a la porquería de Mercail, que no ha dejado de interferir en todo. —Les dije que se opondría—habla el señor Cristofer alentando el comportamiento de su hija—ella es así. —Es una grosera—gruño. —Le pido respeto por mi hija. Todos le dan una mirada de reproche. —Aileen, ya que no quieres aceptar las condiciones para tu protección voy a notificar a mi madre de que la boda se suspende—Duncan da un aviso final. La mencionada no puede mantener el drama más tiempo. —Si tu no organiza la boda, lo hare yo, soy como una madre para las gemelas y es mi deber—responde la tía Mecail con seguridad. —Pues es mi madre quien la

