Narra Alexander —No sabe que es su hermana—gruño—voy a buscarla—rio sin ganas—y ese tal Duncan y yo vamos a tener una conversación muy seria. —Igual debe saber que está mal—aseguro—no es una niña, ella sabe que es el prometido de la clienta. —Ya deja de embrujar e intimidar a los hombres que se le acercan—los miro indignado, es mi pequeña, debo cuidarla—ellos corren más peligro al lado de ella. Eso es verdad, es buena en desaparecer cuerpos me consta, pero desde que está aquí ya no es la misma. —Mira el lado positivo, la hermana te ve con ojitos que lanzan corazones. Niego. —Es verdad, la pelinegra te ve como si fueras un héroe, la cosa más bella del planeta—se burla Craig—y deja de negarlo, también te gusta. Hago cara de asco. —Sería enfermizo meterme con la hermana de mi pequeña

