El par de muchachos ya se encontraban en un pequeño condado que lucía bastante tranquilo, eran de esos lugares en los que parece impensable que ocurra algún tipo de delito. Mientras conducía, Jude vio que pasaron por una tienda donde hacían tatuajes, el joven al ver aquello, de inmediato fue reduciendo la velocidad hasta detenerse a dos puestos de la tienda, y Sasha que no comprendía por qué se habían detenido, observó al pelinegro con un gesto de duda en su rostro. −¿Por qué nos detuvimos? ¿Quieres comer pan? −Pregunta Sasha, viendo que estaba justo al frente de una panadería. −¿Qué te parece si nos tatuamos? −Propone Jude de inmediato, sorprendiendo bastante a Sasha. −¿Tatuarnos? ¡Estás loco! −Exclama Sasha negando con su cabeza para acentuar su negativa. −No es tan descabellado. Mir

