Varios minutos antes −¿Qué quieres que te diga? −Cuestiona Declan, levantando sus hombros, dando a entender de esa forma, que le restaba importancia a los gritos anteriores del muchacho−Me ofrecieron demasiada plata por ti. No creo que valgas diez mil grandes. Me vale una mierda lo que sea que le hiciste al maricón de Brandon, o si te andas follando a la hija del tipo ese que me ofreció ese dinero, se llama Craig por cierto, me llamó anoche−Admite mientras va hacia la mesita del centro de la sala, para buscar su lata de cerveza, y así beberse el resto. Jude frunce sus labios, escuchando todo lo que decía su padre, sintiendo esa habitual sensación de tristeza, mezclada con rabia que experimentaba todos los días cuando vivía con él, ya la había olvidado, pero ahora al escucharlo, verlo, y

