Después de haber ido al concierto, habían transcurrido dos días, Sasha y Jude ahora se encontraban en Washington DC, era de noche y los jóvenes estaban algo cansado por el largo viaje en carretera. Jude, en esta ocasión decidió, que ya era momento de quedarse en un buen hotel, puesto que últimamente se habían estado quedando en lugares de mala muerte, donde cuando contaban con suerte, las sábanas se encontraban limpias. —Estaba pensándolo detenidamente, Sasha, y creo que ya es momento de hospedarnos en un hotel lujoso, que sean donde solo los ricos y famosos van—Comenta Jude, mientras sigue condiciendo, y Sasha al escuchar su propuesta, lo que hace es sonreír y mostrarse algo sorprendido, porque la idea no le parecía nada mal. —¡Me encantaría! Nunca he estado en un hotel lujoso,

