Despierto temprano por la mañana, corro al baño del pasillo para ducharme. A medio pasillo siento unos brazos rodeándome desde atrás deteniendo mi paso por completo, seguido por un beso en la mejilla que me toma por completo desprevenida. — Buenos días, amor. — Dice Shawn. — Shawn, me asustaste. — Lo siento mucho. — Intenta disimular una pequeña risita que se le escapó. — Justo te estaba esperando. Toma mi mano para guiarme al baño, yo lo sigo adentro sin protestar. Una vez dentro le pone seguro a la puerta mientras me besa apasionadamente. — ¿Qué tal dormiste? — Pregunta mientras se deshace de mi blusa. — Bien ¿Qué hay de ti? Siento un leve cosquilleo cuando sus besos acarician mi cuello. — Hubiera dormido mejor contigo, pero no me quejo. Ahora soy yo quien le quita la camisa y d

