Su cabeza dolía y los golpes en su cuerpo no ayudaban, aunque ya estaba acostumbrado a esas situaciones. Toda su vida recibió golpes mientras envenenaban su alma con blasfemias. La puerta del viejo sótano se abrió y entró Brandon cargando un cuerpo así que su golpeado cuerpo se tensó al reconocer a la persona. —¿Qué pasa Ryan? — preguntó el moreno con una sonrisa siniestra. —No te gusta la compañía — añadió mientras amarraba a la castaña frente a él, trató de soltar sus manos, pero le faltaba un poco más de esfuerzo para lograrlo y más ahora que debía salvarla. — Brandon, él te está manipulando— comentó mientras escupió sangre seca de su boca. —Solo te está utilizando como un títere, pero cuando ya no te necesite se desacera de ti como lo está haciendo conmigo — continuó el rub

