Carlos vio el mensaje que su niño bonito le había enviado, la princesa estaba en el hospital, la interpol la buscaba y acusaba a la reina de secuestro y privación de identidad, la C.I.A también estaba en el lugar, a modo de cooperación, pero el sicario sabía que solo estaban tentado a la suerte, esperando encontrar al demonio, y es que donde estaba la princesa estaba el demonio, mejor aún quizás creían poder atrapar a la misma reina, y como si todo eso no fuera suficiente, la reina estaba herida, el caimán sabía que debía actuar con precaución, más porque aún faltaban unos minutos para tocar tierra, si le decía a su hijo que Dulce estaba en el hospital, Pedro no se detendría, aun a acosta de que la C.I.A lo detuviera, el único que si podría ir a ayudar a Horus era Giovanni, para el mundo e

