La verdadera apariencia de Kaede, no es aterradora como la imaginaba. De hecho, la visualizaba muy mayor, quizá por todo lo que he oído sobre ella, pero físicamente se conserva bastante joven. Es esbelta, su cabello rizado y n***o le llega a la altura de los hombros. Su rostro no tiene arrugas, podría hacerse pasar por una adolescente, sino fuera por el bastón que utiliza para caminar. Mi estancia con ella, a pesar de no ser en las mejores circunstancias, no ha sido del todo desagradable. Me ha tratado bien, aunque se cohíbe a hablar sobre algunas cosas. Ha permitido que me reúna con mi hermana, aunque ella no ha querido tenerme cerca, al menos ha regresado a su cuerpo y esa mujer prometió no usarla más, siempre y cuando cumpla con lo acordado. Le traigo la comida diariamente, es más una

