Elda Todo era oscuro, húmedo y frío. Por dentro se podía a penas apreciar los bordes de las rocas filosos que componían el pasadizo. Nuestro eco rebotaba por las paredes haciéndonos escuchar varias veces nuestras voces, por lo mismo decidimos hablar muy bajito. -"lux"- la punta de mi varita se encendió para mostrarme dónde estábamos. Era una especie de río angosto que se movía muy lentamente, pero nos transportaba hacia algún otro lugar. Decidimos sentarnos con Nerok y esperar hasta que el movimiento de las aguas nos llevase hasta el...¿fin del río?. Por mientras volví a llamar al mapa para poder comprobar que tan cerca o lejos estábamos de nuestros amigos. El pedazo de papel apareció flotando sobre nosotros y en ella parpadeaba la cruz roja muy cerca de nosotros. -Estamos cerca de ello

