Capítulo 9: Ada. Esto va a ser muy divertido –froto mis manos de forma malévola en mi mente─ No sé ustedes, pero a mí no me gusta que me traten como una cosa a mis espaldas. Convencer a Emma fue un poquito difícil. Obvio que al comienzo se negó a conspirar conmigo contra su amigo, pero le asegure que ella no tendría que hacer nada en absoluto, solo contarme precisamente que dijo y como lo dijo. Al final, luego de unos quince minutos haciéndole pucherito con cara del “gatito de Shrek”, accedió. Bajamos a la cocina en total sigilo, parecíamos espías a punto de dar un golpe final, después de rebuscar algo espeso o cortado o vencido sin obtener resultados ─ ¿es que aquí nadie se olvida la leche en la heladera por una semana? ─ decidí modificar un poquito el plan, encontré una bolsita con un

