Me quede en shock al ver a mi madre junto a Camila, esta miraba algo que llevaba en su mano. Ambas mujeres me estaban dando la espalda, así que no se habían percatado de la persona que entró y tampoco podía ver lo que ambas miraban. -Muchas felicidades.- le dijo mi madre dándole un abrazo, fue ahí que me vio.-Hola hija.- moví mi mano.-acércate aquí, Camila, mi asistente.- lo recalcó.- me está contando que su novia ayer le propuso matrimonio.- me quedé fuera de base al escuchar aquello. Camila no se había percatado que yo estaba ahí, ella miraba su anillo detenidamente, mientras yo moría con aquella noticia. -Ahm.- ella levantó su cabeza para mirarme.- Muchas felicidades Camila.- frunció el ceño, le estire mi mano y ella la tomó. -Muchas gracias, ¿Señorita?.- incline un poco mi cabeza.

