Después de leer aquella carpeta, no pude aguantar y ahora me encontraba afuera de la casa hogar, viendo a los niños jugar mientras que dos mujeres los cuidaban, se los veía bien, ninguno parecía estar aislado. -Es mejor irnos Ema.- susurre. Cuando iba a encender el coche vi cuando salió una niña pequeña, muy pequeña, la mire unos segundos, ella caminaba con la cabeza agachada, se sentó en el pasto alejada de los otros niños. Cuando alzó su cabeza pude verla mejor era blanca muy blanca, unas pecas bajo sus ojos, hermosos, que desde donde estaba no podía ver el color de sus ojos, es hermosa. Mire hacia un lado para toparme de lleno con el tipejo ese, veía a la niña como si quisiera comérsela y eso hizo que me enfureciera en una gran manera. -¿Que hace aquí?.- habló alguien. Me gire par

