DIAS DESPUÉS. -Es una niña muy hermosa.- Acaricio la mejilla de la pequeña bebé que se encontraba entre mis brazos. -Se parece mucho a ella.- Responde con tristeza. -Asi es, aún que Susan ya no esté te ha dejado un pedazo de su ser, tienes que ser fuerte por ella.- Digo viendo sus ojos cristalizar se. -Sere fuerte por ella.- da una sonrisa apagada. -Pero ahora quiero saber que es lo que sucede contigo, estos últimos días has estado visitando me y no es que no me guste la verdad estoy tan agradecida que estés conmigo en estos momentos pero algo en ti refleja decepción y tristeza además de que no haz traído a Nicolás contigo lo cual es muy raro.- Miro a la bebé y al darme cuenta que se ha quedado dormida la dejo en su cuna. -El día del entierro llegué a casa, Alexander estaba sentado

