Dos días habían pasado desde lo que sucedió en casa de Alexander, verlo me podía nerviosa y intentaba evitarlo lo más que podía.
En los pasillos cada vez que me lo encontraba automáticamente detenía mi paso y giraba hacia otra dirección. Era algo que no podía evitar pero sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlo.
Era eso o ya no ver a Nico.
-¿An, estás bien?- Escucho preguntar a Tessa. -Se que algo te pasa, no se en que momento dejaste de confiar en mí pero esto ya me está preocupando enserio crea que no noto lo ansiedad y temerosa que estás cada vez que te topas con Alexander ¿Te hizo algo?-
La miro por unos cuantos segundos ya que yo también había sentido que me está alejando de ella, no sabía en qué momento todo había cambiado.
-¿Estás libre hoy?- Pregunto, hoy le contaría todo para así tal vez me podría aconsejar.
-Si lo estoy, ¿Vamos al cine y después a comer algo?- Pregunta con una sonrisa.
La cual devuelvo y asiento con la cabeza.
-Nos vemos después de clase.- Me despido para entrar al aula.
Dos horas después.
Estaba acomodando mis cosas para salir, ya no había nadie en el salón.
O al menos eso pensaba.
No había notado una silueta sentada hasta el último asiento hasta que aquella me llamo.
-¡Dios! Me has dado un susto de muerte.- Reclamo con nervios a ver de quién se trata.
-Estos dos días me has estado evitando ¿Porque?- Pregunta acercándose a paso lento hacia donde estoy.
-Claro que no.- Es lo único que digo.
-No soy idiota ansiedad, ¿Acaso te arrepientes de aceptar ser mia? O ¿El cariño que según le tenías al mocoso se acabó?- Dice acercando su rostro cerca del mío.
-No lo llames mocoso y lo de ser tu novia fue un impulso no sabía que hablabas encerio.- Alzó mi rostro para poder mirarlo mejor ya que es más alto.
Pero al hacerlo su mirada intimidante hace que mire al suelo.
Mis manos tiemblan.
-Hablaba muy enserio y aceptaste ya no hay vuelta atrás.- Su mano toca mi barbilla para que lo mire. -Al menos que ya no quieras ver al mocoso.- Sonríe.
-Estas demente- Murmuró.
-Lo se. El mocoso no ha dejado de preguntar por ti.- Acerca más mi rostro siento su aliento más cerca.
-An, te he estado buscando hasta que me dijeron que no habías salido del sal..- Dice Tessa pero al ver tal escena no termina de hablar.
Me separó rápidamente de Alexander.
-¿Esta todo bien?- Pregunta mi amiga de nuevo. -Te he estado esperando para ir al cine.-
Asiento.
-Si, vamos.- Tomo mi mochila para llegar donde Tessa pero siento un apretón en la muñeca.
-Ella no podrá ir contigo.- Contesta con seriedad.
-¿Porque?- Me mira sin entender.
Alexander aún sostiene mi muñeca.
-Si no estás en el estacionamiento en 10 minutos olvídate de volverlo a ver.- Susurra en mi oído.
Para soltarme y así salir del aula.
-¿Me vas a decir que pasa? ¿Te irás con el? ¿Es por su hijo, verdad?- Pregunta molesta. -Yo se por que estás haciendo esto, se que te recuerda a él pero tienes que entender que no es Matías.-
-Se que no es Matías, hablamos después ¿Si?.- Escuchar su nombre aún me duele y es algo que no voy a superar a si pasen los años.
Al llegar al estacionamiento veo a Alexander sentado en su moto.
Paso saliva con dificultad.
-Sube- Ordena cuando llegó a el.
Lo hago torpemente. -Agarrame de la cintura.-