CAPITULO 35 AMELIA El que el ministro me pegue a su cuerpo me toma por sorpresa...pero enciende mas lo que no he podido apagar. su fragancia.la cual es varonil y deliciosa..acompañada a un leve olor a coñac... Saco fuerza de voluntad de donde mas puedo,soltándome bruscamente de su garre.Y maldigo mentalmente el dejar dominarme por los impulsos ...que me hicieron llegar a la puerta de Albert! pongo la llave en la cerradura de mi puerta con la mano temblorosa...por la afectación de sensaciones que ah desatado el ministro en mi cuerpo. abro la puerta ingresando a mi habitación y cuando voy a cerrar...el gilipollas del ministro,interrumpe,ingresando sin pedir permiso,obligándome a dar dos pasos atrás,para el cerrar la puerta. se acer

