CAPITULO 41 De camino a la penitenciaría que me llevan el cansancio se apodera de mi pero mi mente comiensa a divagar,trayendo recuerdos memorables...,y otros no tan memorables...,nunca espere..de parte de Robert Wagner el aceptar la relación del ministro y yo....y ser el abuelo en el que se esta convirtiendo por amor a su nieta.... Todo llega a mi mente con imágenes de recuerdos buenos y no tan buenos.... Aparte del mal presentimiento, el hecho de que alguien de la organización, u los padres de Albert, me puedan encontrar aquí, y más aún en el atuendo que llevo puesto, hace que mi corazón lata rápido, invadida por los nervios. -todos saben que no pueden venir sin avisar!, como el celador, ha dejado pasar!?-recrimina el ministro, quejándose. Toma su móvil, abriendo la imagen de

