Katherine.
¿Resaca? No, lo la tenía, tampoco había bebido tanto anoche para decir que terminé borracha, solo fueron un par de tragos en un club donde hicimos más bailar como locas que otra cosa. Inzie ama mover su cuerpo al ritmo de cualquier música, así que solo entrar ya estábamos bailando desenfrenadas siendo la atención de muchas personas. Demasiados griegos quisieron ligar con nosotras, solo Faith y yo dejamos que uno que otro quiera conquistarnos, bastante seductores resultaron ser, pero ninguno tenía lo que quería para poder llevarlo a mi cama, soy una mujer bastante liberal, amo experimentar y he tenido sexo con diferentes hombres que me dejaron una que otra enseñanza, solo que uno me había marcado para toda la vida desde mis diecisiete años, nadie se comparaba con el placer que solo él podría darme, tal vez a eso se debía mi dolor de cabeza, a mi alto nivel de frustración s****l, que definitivamente debía solucionarlo con algún griego caliente que me haga olvidar de ... mejor no digamos su nombre, solo había logrado una respuesta de él y fue que borrará la foto que subí en mi cuenta de i********: desnuda, si no le hice caso a mi padre cuando lo pidió menos lo haría a sus palabras.
Esa mañana decidí quedarme un rato más en mi habitación con la idea de despejar mi cabeza mientras mis primas bajaban a desayunar tranquilas al gran restaurante del hotel, mi humor no era el ideal para estar a su lado por eso prefería estar sola hasta sentirme mejor, pero eso se vió interrumpido por el intenso golpeteo de la puerta que obligó a que me levanté de la cama para encontrarme con ellas al abrir.
— Quiero estar sola — murmuro.
— Cierra la boca y me escuchas — habla Mackenzie entrando a la habitación.
— ¿Estás bien? — pregunta Faith mirándome con atención.
— Saben que si no duermo lo suficiente estoy de mal humor — acoto suspirando mientras cierro la puerta.
Ya estaban acá y las conocía tan bien que sabía que no se irán hasta verme salir con ellas.
— El humor que siempre cargas — comenta Ellie rodando sus ojos.
— Nuestros padres nos mandaron guardaespaldas, nos están siguiendo — informa Inzie.
— De seguro lo hicieron — afirmo encogiendo mis hombros.
— Llamé a mi padre y dice que él no mandó nada, está cumpliendo con su palabra ...
— Dudo que el mío lo haga — interfiere Ellie.
— A mi me da igual, la verdad — reconozco.
— A mi también — suspira Faith.
— Relájate Inzie, déjalos pensar que nos tienen controladas, después veremos la forma de librarnos de ellos — digo tranquilizando a mi prima.
— Tenemos cosas que contarte — habla ella haciendo que ya no le importa más el asunto cuando se que es mentira.
— Cuenten — les pido y me tiró en la cama, ella no tardan en acostarse también dejando que miremos el techo algo pérdidas en nuestros pensamientos.
— Están cerrando el hotel, dicen que vienen personas importantes ...
— ¿Importantes? — inquiero enarcando una de mis cejas.
— Si, por eso habrá limitaciones en el número de personas que estarán en el hotel — comenta Ellie.
— Debe ser alguien con mucho dinero, para cerrar semejante hotel — acoto pensativa.
— Tú sabes que mi padre y el tuyo tienen el dinero suficiente para hacer lo mismo, por eso en mi cabeza ronda la idea que podrían ser ellos ...
— Mi papá no haría eso y el tío Adam, tampoco — aseguro.
— Pero el nuestro sí — dicen las hermanas tecleando su celular.
— No creo que se animen, nuestras madres no se lo permitirán — afirmo.
Conozco a mis padres, se que él dinero de ambos les da la capacidad de poder cerrar un hotel completo si ellos quieren al igual que el tío Adam, pero si el tío Demian acompañado de sus celos de padre sobreprotector les invade un poco sus ideas o pensamientos ellos nublan su juicio para seguirlo en cualquier locura, lo que me deja más tranquila que mamá, la tía Olí o Jaz no se los dejará llevar acabo, podríamos llamar a tía Lena para que use su medios e impida cualquier locura de nuestros padres.
— Mi mamá dice que papá está en casa, muy tranquilo — nos dice Ellie mostrando el mensaje de su madre.
— La mía dice lo mismo — declara Inzie frunciendo su ceño.
— Entonces no son ellos lo que mandan a cerrar el hotel — acota Faith suspirando.
— Creo que es momento de dejar de deducir ideas y ponernos nuestros mejores trajes de baños para seducir a los griegos o algún otro extranjero — sugiero divertida.
— Sí, la mejor idea — comenta Mackenzie suspirando.
— Nos iremos a cambiar y de paso hablaremos con los chicos — dice Ellie.
— En treinta minutos en el lobby — declara Faith, la controladora del tiempo.
— Dile a esos tres que se sigan portando bien o ya saben que les pasará a sus p***s — les recuerda Inzie haciendo que empiece a reírme.
— Te tienen miedo, de seguro cumplen con sus palabras — acoto riendo. — ¿Tú no estás bien? — le pregunto girando en la cama para observarla.
— Me siento raro, tengo un presentimiento en mi pecho ...
— ¿Bueno o malo? — consulto preocupada.
— No lo sé, tal vez es idea mía por esa sensación de que me están observando — dice mordiendo su labio inferior.
La abrazo, podemos tener un carácter complicado y ser como el agua y el aceite, pero somos demasiado unidadas la una con la otra, en verdad me preocupaba verla de esta forma porque no sabía cómo ayudarla, Mackenzie suele encerrarse en ella misma y cuendo lo hace es difícil entrar.
— Dijimos que serían las mejores vacaciones y eso haremos, Inzie. — sentencio con seguridad.
— No pienso seguirte en más locura, suficiente con la que haremos un par de días — me advierte saliendo de mi abrazo.
— Tú necesitas alcohol y mucho — declaro mirándola.
— El alcohol y yo no somos buenos amigos — contradice rodando los ojos.
— Lo sé, pero cuidaré de ti — declaro ganando una mala mirada de su parte.
— Si claro, mejor me cuido sola — acota chasqueando la lengua.
Mi prima sale de la habitación y me tiró en la cama suspirando mientras miro el techo pensando que tal vez debía dar marcha atrás a mi idea, pero si lo hago estaría dejando de lado a Malcom y digamos que mi amigo necesita también mi ayuda, por eso se que debemos seguir adelante con todo, fingir hasta el límite.
***
El hotel en verdad era un caos, la persona que llegaba debería ser muy importante porque había el triple de seguridad en el recinto controlando todo, por eso decidimos con las chicas tomar nuestras cosas para ir a disfrutar de otra playa para conocer un poco más del lugar. Teníamos varios días para divertirnos solas antes que Juli, Nick y Dy, lleguen y en verdad todo se vaya de nuestras manos.
Las cuatro nos encontramos tomando sol, Ellie escuchaba música con su teléfono mientras Inzie y Faith parloteaban sobre las fotos que mi prima había sacado estos días, ella es una genia de la fotografía, si pudiera poner toda su energía en eso sería la mejor, pero entiendo su punto, no es fácil ser una O'Donnell o una Meitzner porque teníamos demasiadas responsabilidades.
— Te hubieras quedado con Juli o Nick — me habla Faith mientras bajo mis lentes de sol para observarla.
— O con los dos — acota Inzie divertida.
— Con su afán de compartir mujeres serían los dos míos — bromeo.
— Ellos amarían la idea — agrega Ellie quitando los auriculares de su oreja.
Cuando éramos niños Julián y Nicholas me habían pedido que sea su novia, no de uno sino de los dos, ellos tenía el suficiente amor para amar a una chica, vaya que debía escucharlos, pero desde ese tiempo mi corazón ya tenía dueño, maldito sea el momento en que mis ojos miraron a Noah Salvatore.
— ¿A cuál de los dos besaste? — inquiere mi prima con una de sus cejas enarcadas.
— A los tres — digo mordiendo mi labio inferior.
— ¿Qué tres? — pregunta Faith frunciendo su ceño.
— Julián, Nicholas y Cayden — declaro viendo la cara de las hermanas mientras Mackenzie suelta una gran carcajada, porque ella ya sabía la historia.
— Cayden es amigo de Noah ...
— No es mi culpa que su hermano mayor me haya visto sexy y terminamos a los besos ...
— Besos y un poco más — agrega mi prima divertida.
— Kate, eres un caso perdido — afirma Ellie rodando sus ojos.
La verdad de la historia es que solo nos habíamos besado, tal vez un poco de toqueteo, pero cuando volvió en si y se dió cuenta quién era, huyó despavorido. Con Julián habíamos tenido uno que otro beso caliente, pero con Nicholas si que nos habíamos tocado de los lindo, sabe satisfacer a una mujer solo con sus dedos, pero con ninguno llegué a nada más. Tal vez porque en sí los veo como mis amigos y ellos dos también, pero si Noah no existiera en la ocasión no hubiera dudado en quedarme con los dos hermanitos Salvatore son una linda combinación que ninguna mujer podría resistir.
— ¿Con Dylan nunca nada? — consulta Faith.
Suelto una carcajada. — No, el me ve como una hermana, nunca pasó nada — afirmo dejándola más tranquila.
Faith y Dylan son esos mejores amigos que se cuentan todo, no sé si en verdad hay amor detrás de ellos o es costumbre de estar juntos todo el tiempo, Inzie asegura que como los dos reprimen sus sentimientos mutuos sufren en silencio, creo que la que padece eso es ella porque Dylan es un prostituto de primera, con eso de ser corredor tiene a las mujeres comiendo de su mano y por ende todos los días tenía un ligue distinto.
— ¡Ellie! — me quejo al sentir como tira una bombilla y golpea mi nariz.
— Te estamos hablando y ni escuchas — responde rodando sus ojos.
— Lo siento, me perdí mirando a ese hombre — digo marcando con sutileza al individuo de shorts naranja flúor, sin dudas quería llamar la atención.
— De seguro la tiene chica — afirma Inzie colocando sus lentes de sol.
— Parece — acota Faith.
— Alguna debería ir a confírmar la teoría — sugiere Ellie riendo.
— Me encanta sacrificarme por el grupo — bromeo provocando las risas cómplices de las cuatro.
Podíamos ser totalmente diferente, pero teníamos un sentido de unión que nadie podía negar, somos fieles, locas y apasionadas, debo agradecerles que estén en mi vida, más por mi carácter especial que conllevó, pero más por seguirme en este plan, puede salir mal, que Noah nunca venga a mí o puede ser diferente y llegué diciendo que me ama, tal vez estaba imaginando cosas que no serían nunca.
Estás vacaciones me harían cerrar un ciclo o empezar otro, debía dejar todo en manos de mi loco plan.