Capitulo 4

2960 Palabras
Estaba en el salón,mirando de reojo a Sami,quien me saludo con la mano: como cada día .Dirigió su vista al frente, estábamos concentrados: porque se aproxima un parcial de una de las materias en que estábamos. Cuando salí a la hora del recreo,nos dirigimos con los muchachos recorriendo las aulas de la escuela.Estaba conformada por dos pisos,se podía subir una escalera y caminar por frente de los demás salones. Me miraron divertidos porque pasamos frente al salón de Alma;ella justo estaba saliendo de ahí.Al verme vino corriendo hacia mí,la miré confundido: aún no entendía el entusiasmo de aquella muchacha tan bonita. —Hola Liam—me dijo, en tono alto. —Hola Alma¿cómo estás?—pregunté educado,por el rabillo del ojo pude ver mis amigos alejarse de nosotros,> —Estoy bien,te extrañe—dijo aquello e hizo un exagerado puchero. —¿Porque sentirías eso?,no me conoces—afirmé,al parecer no me agradó mucho mi respuesta,porque frunció el ceño. —¿No puedes ser mi amor platónico? —No digo que no,solo digo que solo es raro.Nunca antes hablamos,¿por qué ahora sí? —Solo...—titubeo como buscando una respuesta—me animé a decirte lo que siento. —Esta bien. Luego de hablar,nos dirigimos nuevamente hacia abajo por las escaleras.Pude ver a Sami mirándome con el ceño fruncido, por alguna extraña razón.Ella estaba con su amiga llevaba en su mano:un paquete de galletas y en la otra un jugo pequeño.Me acerque a ella y la saludé: —Hola Sam. —¿Por qué me saludas? —¿Tiene algo de malo?—pregunté notoriamente confundido. —Digo,como estabas taaan cómodo con Alma—dijo aquello y me dió la espalda. —¿Por qué opinas eso?—pregunté,Sam se volvió a mi dirección y contestó: —Puesto,que no parabas de sonreir—dijo enfatizando "parabas". —Pues...—no sabía bien que decirle. —Nos vemos—tomó a Sara del brazo y se marcharon. —¡Que fue eso! —¡Está celosa hombre!—Juan,se acercó divertido a mi. —Yo también lo creo— murmuró Ricardo. —Nose. En la tarde luego de salir de la escuela, nos estamos dirigiendo a uno de los parques quedaba cercano. Primero fuimos al kiosco:compramos unas gaseosas junto con unas galletas,íbamos con unas bolsas a esa dirección. Al parecer las chicas tenía los mismos planes,porque entraron de igual forma al kiosco;hicieron unas compras. Cuando nos sentamos en el tibio césped, ellas estaban a unos metros de distancia Pude sentir la mirada de Samanta, clavandose en mi nuca,le correspondi y la miré un poco confundido pero no dije nada.Ella no me saludó como siempre lo hacía. Un rato más tarde,nos pusimos a jugar con una pelota al fútbol,no era del mejor jugador pero me defendía bastante:estaba de mediocampista.Y empezamos a jugar con todos los chicos, Samantha junto con la otra chica se unieron al grupo estando al borde, apoyando a uno de los equipos. Por supuesto Samanta no me estaba apoyando a mí,talvez la teoría de los muchachos era cierto y ella estaba celosa. Aunque tampoco entendía por qué motivo en realidad.No éramos nada más que compañeros, con la promesa de en algún momento leer juntos.Sin embargo, mañana tocaría el día de la cita, pero en este momento no estaba seguro si realmente la tendríamos.Por lo cual,cuando era el descanso me acerqué a ella a paso decidido,Sam me miró con una ceja levantada y se cruzó de brazos. —Hola—dijo seca,al levantarse se sacudió la pollera gris(llevaba puesto como todos el uniforme). —Sam¿me dirás porque estás así? —¿Qué? —Parece que te irrita verme—me encoji de hombros. —Puede ser—contesto,sin mirarme. —Sam—dije despacio,> —Liam ¿Por qué no vas y le hablas a Alma? —¿Estás celosa?—pregunté confundido y no pude evitar reírme. —¿Qué?,no. —Pero... Por insinuar me que me vaya con Alma,me reí. De pronto, comenzó a caminar por el camino de pavimento; que había entre el parque y el pequeño lago que los dividía.Yo la seguí perdiendo a Sam entre la frondosa arboleda,se encontraba en el lado izquierdo.Al alcanzarla, tomé su mano y nos dirigimos en silencio hacia un banco.El silencio nos invadió,estábamos completamente solos, no entendía su actitud.Llevaba en sus labios un tierno puchero y no pude resistirme,me quedé un rato observándola.Sus ojos eran redondos y grandes, sus pestañas eran de un espesor largo,su nariz pequeña estaba fruncida al igual que sus cejas. Su cabello estaba un poco revuelto,por las idas y vueltas de parte nuestra. Acerque mi mano hasta alcanzar su cabello,finalmente tomé la colita que se estaba por caer .Quise sentir la suavidad y no puedo evitar acariciar su cabello que confirmaba mis sospechas>.Sam me miró algo sorprendida y el ceño de su frente se suavizo.Luego levanté la mano a su rostro y ella cerro los ojos ante el contacto,acariciando el contorno de sus mejillas hasta llegar a sus labios carnosos.Ella abrió los ojos como platos y se fue corriendo. Suspiré cansino,pero me levanté a su encuentro.Tome nuevamente su brazo,Sam me vio con una mueca pero no sé marchó.Estabamps los dos en silencio: observando los patos danzando en el agua, Sam al parecer le divertido porque se rió y yo me quedé un poco perdido en su sonrisa en sus labios.Al parecer lo notó, porque enseguida se puso seria y me correspondió con la mirada. A la mañana siguiente estaba un poco nervioso, no sé realmente qué ponerme.Mi hermanita me estaba diciendo mi vestuario,porque yo era más de ropa deportiva común.Encima en el colegio andábamos todos iguales,los hombres con camisa blanca y pantalón gris,las mujeres pollera gris y camisa blanca.Yo nunca sobresalía en nada,mi hermana se tomó el atrevimiento de comprar mi ropa.Con su corta edad ya tenía dinero,le gustaba hacer inversiónes. —Se que a ti no te gustará Liam,pero a la chica le encantará. —Tengo miedo—murmuré. —No exageres,cuando te veas al espejo me amarás—dijo muy convencida,dejo unas prendas en la ropa. —¿Es enserio? —¿Te bañaste? —¿Qué?, sí. —Bueno vamos cámbiate,avísame. Pude ver sobre la cama: un jean un poco ajustado en los tobillos>. Jamás en mi vida había usado algo así y por encima me a comprado una linda remera, esa sí me gustó,tenía un bonito libro junto con un lápiz bordado,la campera era fina de color celeste claro. Cuando me empecé a vestir algo incómodo,me ví al espejo y no me reconocía. —Lia. —¿Terminaste?—preguntó antes de verme y añadió:—¡Madre mía, si no fueras mi hermano saldría contigo! —¡Lia!—exclamé horrorizado. —¿Qué?,estás muy guapo hermanito. Enfoque mis ojos en el espejo,parecía otro chico frente. Me llevó a rastras hacia quien sabe donde.Hasta que llegamos a una peluquería. —Tienes los ojos tapados por tu pelo y lentes—me dijo. Yo tenía el pelo medianamente largo,me tapaba los ojos.No tenía ningún corto en específico y tampoco me peló tenía alguna dirección. Estába un poco horrorizado: no sabía que me iban a hacer.Mi hermana fue a hablar con el peluquero sin que yo escuche. Yo la miré con el ceño fruncido, cuando terminaron y me giraron: quedé bastante sorprendido.Tenía un corte para arriba y los costados de mi cabeza estaban un poco rapados pero no del todo.Me sorprendí no me había conocido en aquel espejo,estába verdaderamente atractivo. —¿Soy yo,Lia?—tenia la boca abierta de par en par. —Si hermanito. —Gracias por esto—dije eso, Lia tomo mi mano. —De nada, después me las cobraré—me guiñó un ojo divertida. Por último me acompañó a cambiarme los lentes.Tenia que retirar que unos nuevos, el aumento necesitaba un poco más. —Liam,no te enojes—dijo aquello,Gustavo le dió una bolsa. —¿Que hiciste Lia? —Se que si te daba lentes de contacto me odiarias,por eso te mandé a hacer estos. —Dejame ver—dije desconfiado. —Te van a quedar re bien, yo te los pondré.Cierra los ojos. Hice lo que me dijo,cerré los ojos.Senti unos nuevos lentes fríos en mi rostro.Abri lentamente,hasta verme sobre el reflejo,eran muy finos y ligeros. Lia los había elegido,yo solo tenía que cambiar el cristal.Yo la miré un poco entrecerrando los ojos y desconfiado. Pero cuando me los puse,todo en mi había cambiado.Ya no tenía que llevar esas gafas que ocultaban mi rostro, más bien se podían ver claramente mis ojos azules.Mi hermana me abrazó emocionada y me dijo: —¡Estás tan lindo!, Sam se volverá loca—dijo aún dando saltitos a mi alrededor. —Gracias Sam, tienes un don de estilo. —¿Lo crees?—preguntó dudosa. —Claro,mírame me transformaste. La verdad que tenía razón,había cambiado mucho mi aspecto gracias a su habilidad. Había acompañado a mi hermanita, hasta la casa ella me despidió con un abrazo y me dijo: —Suerte Liam —Gracias,por todo. Un momento más tarde ya me encontraba en dirección a la casa de Samanta.Estaba bastante nervioso, puesto que no sabía que esperar. Cuando ella salió ella,se quedó pasmada de su posición,la saludé pero aún no reaccionaba.Estaba muy bonita: tenía puesto un vestido largo de color gris de tirtas junto con una pequeña cartera en su brazo izquierdo,llevaba su cabello suelto y ondulado. —¿Liam?—preguntó nerviosa. —Sí Sam soy yo. —Estas..estás increíble—me dijo sonrojada. —Mi hermana me "tunió"—murmuré divertido. —Estas muy guapo. —Estas preciosa,gracias. Con el cumplido se sonrojo nunca la había visto tan nerviosa,ni siquiera podía hablarme de forma correcta, temblaba La llevé primero a una heladería y ella aún estaba un poco nerviosa a la hora de hablarme. —Es bonito el lugar—comentó nerviosa. —Sam,siempre venimos aquí con el colegio. —Si,pero lo veo más lindo al lugar—dijo tartamudeando. —Sam—dije,la tomé de la mano. —¿Si? —Soy yo,relájate.—Acaricie su rostro,Sam clavó sus bonitos ojos claros en mi. —Si,solo es raro.Las chicas que pasan te miran—dijo e hizo un puchero. —Pues solo tengo ojos para ti—dije con una confianza que nunca había tenido.Al parecer estar así vestido,aumentaba enormemente mi autoestima. —¿Luego iremos al parque? —¿Estás ansiosa por escucharme?—dije divertido,ella me dió una risita. —Puede ser—dijo sin mirarme a los ojos,con sus mejillas rojas.Pero seguramente era por mí aspecto. Cuando salimos de aquel lugar,algunas mujeres como nunca antes me había pasado, se volteaban a verme.Eso en parte no me hizo sentirme agrandado ,yo no lo era,pero el autoestima sí que me lo elevó ese momento. Íbamos caminando hacia el parque,de un momento al otro Sam me tomo de la mano, yo la mire sorprendida. —Ya cansa que te miren. —Los hombres a ti también,además ¿por qué te preocupa que lo hagan?—dije divertido. —Porque...—se quedó pensativa y al final no contesto nada. > Ya estábamos en el parque,nos ubicamos debajo de un gran árbol coposo. —Bueno¿que te gustaría que te lea?—le pregunté. —Tu léeme algo que te gustaría que pasara entre nosotros. —¿Algo con excenas erot... —¿Eróticas?—comento divertida y sonrojada. —Lo dije sin querer—comenté apenado,me tape la cara. —Al menos se que me deseas—dijo,yo no sabía que responder. "Que guapo es, ese chico" —Vez,te aman.—murmuro divertida. —Te leeré,digo escucharé. —Bueno, empezaré: Una vida sin el —¡Meli!—exclamó mi esposo, estaba debajo de la escalera. Yo estaba intentando bajar una rama, sobre el techo. Habíamos tenido un fuerte temporal, varios árboles se habían caído a nuestro alrededor. Por lo tanto, habíamos estado una semana entera limpiando alrededor de nuestra casa. —¡Ahora bajo! —Me tenías preocupado,me hubieses esperado—dijo Emilio,lo abracé con ternura, aspirando su aroma. —Lo lamento,solo quería ayudar. Era el siglo 20, estábamos en plena revolución. Por suerte emilio trabajaba siendo un gran artista. Ser ama de casa, me agradaba además que tenía una gran huerta cuál cuidar. Más tarde estábamos los dos caminando tomados de la mano, avanzando hacia el parque más próximo. El sol se reflejaba,en los lentes de Emilio,quien a su vez los apartaba. —Hoy es un dia caluroso,amor. —Lose mi cielo. Cuando llegamos había bastante gente, debajo de la sombra de los árboles. Algunos niños se refugiaban en los brazos de su mamá, y otros jugaban pelota en el césped. Los miré con un dejó de ilusión, estábamos intentando formar una familia. Pero aún no lo habíamos conseguido. Una sombra de tristeza me invadió el rostro.Emilio me preguntó: —¿Pasa algo? —Solo veo los niños y...—dije aquello y suspiré. —Tranquila, serás la mamá más bonita. —¿Tu crees?,hace dos años estamos intentado,sin resultados. —Solo ten fe. —Si... Apoye mi cabeza en su hombro con nostalgia. Unos minutos más tarde, me sentía serena apoyada en el. Emilio, tomo un libro y comenzó a recitar en voz alta: —Aquella preciosa mañana, Catalina movía su abanico de manera desenfrenada. El sol azotaba su piel, sin ningún tipo de medida. Eduardo, la contemplo en silencio desde el otro extremo de la mesa. Ambos estaban en un juego de miradas del cual ninguno quería perder. —Me agrada escuchar tu voz cariño—pronuncié aquello. Más tarde nos habíamos levantado de aquel césped frondoso, Nos dirigimos a la casa. Yo debía regar unos cultivos, y Emilio tenía que terminar algunos trabajos. Cuándo ingresamos me parece extraño, ver rondar a un hombre con un traje de color marrón y un sombrero. Nunca lo había visto por este vecindario, del cual la mayoría nos conocíamos. Por eso verlo, me dio un sentimiento de inquietud. Cuándo se marchó pude suspirar relajada. Para intentar no preocuparme en demasía, comencé a preparar una mermelada de frambuesa. Primero había preparado a la leña para calentar el azúcar, y ya me encontraba preparando. A la mañana siguiente ya tendríamos una sabrosa mermelada casera, saqué el anterior tarro,se había terminado. Le había obsequiado algunos a mis vecinos más allegados, Emma vivia al lado de nuestra casa, era una amiga desde hace muchos años. Camila era una vecina del frente, se había mudado hace poco tiempo a nuestro vecindario.... —¡Que buen aroma!—exclamó Emilio.... —Gracias, ya no quedaba.... Mientras estaba revolviendo, Emilio me abrazó por detrás y beso mi cuello con dulzura.Giré con una sonrisa en el rostro,besando sus labios.. Liam Pare de leer,porque noté que su respiración se había relajado.Al verla me di cuenta que se había quedado dormida,pero no pude despertarla. Aproveche acariciarla con la yema de mis dedos,sentir su calida piel de su rostro;sus mejillas estaban tibias y pude sentir un relieve de pecas en su nariz que era muy pequeña.Su cabello largo y ondulado era arrastrado por la suave brisa que acompañaban es agradable día, no hacía ni calor ni frío pero la sentí un poco helado en los brazos,por lo cual sea que mi campera y la tapa. Cuándo abrió nuevamente los ojos, me quede un poco sorprendido al verla. —Lo lamento,no es que estuviera aburrida,estoy muy cansada.No dormí bien,estaba emocionada por verte —¿Por verme a mi?—dije sorprendido. —Nose,talvez quería que me leyeras—dijo sonrojada. —Tranquila,te leeré de nuevo hasta donde te quedaste. —Me gusta la historia de Tilde y Felipe.¿Podemos juntarnos más seguido? —Si,me encantaría. —Gracias Liam. La dejé en su casa con mi automóvil, no lo usaba mucho debido a que yo lo tenía que mantener y realmente, combustible era bastante caro, mi hermana me dió dinero para el el combustible Al llegar a casa,pude ver a mi mamá preparando la cena. Por lo cual comencé ayudarla,papá estaba poniendo la mesa.Nuestra familia de lacitos ayudábamos en algo cada uno mantenía lo que ensucia va. Papá estaba muy enamorada de mamá,la había conocido en un colectivo.Mamá siempre subía todas las mañanas,al mismo horario,hasta que un día se olvidó el dinero para pagar y de igual forma ladejó pasar. Desde ese momento empezaron a hablar cada día,hasta que le pidió salir y lo demás fue historia.Se casan y después vine yo y después mi hermana. Papá ya no trabajaba como colectivero, había estudiado la universidad con la ayuda de mamá.Ya que mamá no había querido estudiar, en realidad le gustaba ser ama de casa y estar haciendo huerta. Pero sabía hacer de todo básicamente,si le dabas una tela esa tela transformaba en un peluche.Sabía hacer almohadones,retapizar sillones, también sabe hacer alfombras, podía hacer hasta rascadores para gatos y también sabe hacer tazas platos todo lo que sea cerámicas.Tenía su horno en el patio trasero del jardín,estaba muy orgulloso de ella.Siempre hacía un curso nuevo para aprender.Tenia pequeña tiendita en la parte delante de la casa,en el cual a veces yo también atendía.Porque ella estaba muy ocupada trabajando mientras alguien debe atender al público. Esperaba algo mamá algún momento cumplí los sueños de mamá ella trabaja de lo que más amaba y yo quería en algún momento dado hacer lo mismo por eso en ese momento me encontraba escribiendo y trabajando mucho puesto que quería ser mejor y poder en algún momento vivir de ello aunque la verdad me gustaba la idea estudiar alguna carrera relaciona con la literatura creo que estoy haría periodismo comunicación que seguro me había informado era lo más lo que más ayuda aprender
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