CARTA CIV LA MARQUESA DE MERTEUIL A LA SEÑORA DE VOLANGES Mi cara y buena amiga, mucho trabajo he tenido a la verdad, para no engreírme leyendo su carta. ¡Qué! ¡Usted me honra con su entera confianza! ¡Usted va hasta pedirme consejos! ¡Ah! soy muy feliz si merezco esta opinión favorable de su parte, y no la debo únicamente a la prevención de la amistad. En lo demás, cualquiera que sea el motivo, no es menos preciosa a mi corazón; y el haberla obtenido es a mis ojos una razón poderosa para tratar más y más de merecerla. Voy pues (mas sin pretender dar a usted un consejo) a decirle con franqueza mi modo de pensar. Desconfío de él, porque se diferencia del suyo; pero usted juzgará cuando hubiere expuesto mis razones; y si las condena, suscribo desde ahora su juicio. Tendré a lo menos la pr

