CARTA CVI LA MARQUESA DE MERTEUIL AL VIZCONDE DE VALMONT Amigo y señor vizconde: ha dado usted el golpe a las mil maravillas, y por eso lo quiero a usted en extremo. Por lo demás, a vista de la primera carta, bien podía esperarse la segunda, y de donde no me ha causado admiración; y mientras que usted, orgulloso de sus futuros éxitos, solicitaba la recompensa, y me preguntaba si estaba pronta, veía que no tenía necesidad de apresurarme. Sí, porque al leer la hermosa relación de tan famosa escena y la viva impresión que usted habría sabido inspirar, al ver su acomodamiento digno de los más bellos tiempos de la caballería, dije veinte veces: Este lance se frustrará. Bien que no podía suceder de otro modo. ¿Qué quiere usted que haga una pobre mujer que se rinde y se la deja así? A fe mía, q

