CARTA CXI EL CONDE DE GERCOURT A LA SEÑORA DE VOLANGES Según parece, señora, todo está tranquilo en este país; y aguardamos, de un momento a otro, el permiso para retornar á Francia. Espero que no dudará de mi disposición para presentarme allí y anudar los lazos que deben unirme a usted y a la señorita Volanges. Sin embargo, el señor duque de***, primo mío, y con quien tengo tantas obligaciones, acaba de participarme de su llamamiento a Nápoles. Me comunica que cuenta con pasar por Roma y ver en su ruta la parte de Italia que le queda por conocer. Me compromete a acompañarle en este viaje, que durará alrededor de seis semanas a dos meses. No le oculto, señora, que me será agradable gozar de esta ocasión, sensible al hecho de que una vez casado, difícilmente me tomaré tiempo para otras a

