CARTA XCI EL VIZCONDE DE VALMONT A LA PRESIDENTA DE TOURVEL Muy señora mía: Su carta me ha consternado, y no sé todavía cómo he de contestar a ella. Si es preciso elegir entre su desgracia y la mía, no hay duda que a mí me toca sacrificarme, y sobre esto no vacilo; pero antes de todo, me parece que unos intereses tan grandes merecen que se discutan y aclaren. ¿Y cómo lo conseguiremos, si no nos hemos de hablar ni ver ya? ¿Qué, ha de bastar un vano terror para separarnos, acaso sin remedio, al mismo tiempo que estamos unidos con los más dulces sentimientos? En vano la tierna amistad, el ardiente amor reclamarán sus derechos; sus gritos no serán escuchados. ¿Y por qué? ¿Cuál es, pues, ese urgente peligro que la amenaza? ¡Ah! créame; semejantes temores, y tan ligeramente concebidos, son ya,

