CARTA CXLIII

228 Palabras

CARTA CXLIII LA PRESIDENTA DE TOURVEL A LA SEÑORA DE ROSEMONDE El velo se ha descorrido, señora, en que la ilusión de mi dicha estaba pintada. La funesta verdad me ilumina, y no me deja ver más que una muerte cierta y próxima, cuyo camino me trazan la vergüenza y el remordimiento. Yo lo seguiré y bendeciré mis tormentos si abrevian mi existencia. Mando a usted la carta que recibí ayer; no añadiré ninguna reflexión, porque todas van en ella. Ya no es tiempo de quejarse, sino de sufrir. No necesito piedad, sino fuerzas. Reciba, señora, el único adiós que he de dar, y atienda mi último ruego, que es que me abandone a mi suerte, que me olvide por completo, que no cuente más conmigo en la tierra. Cuando se llega a tal infortunio, la misma amistad aumenta nuestros sufrimientos, y no puede rem

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR