Ahora él esperaba los golpes a la defensiva. Su contrincante aprovechó el momento anímico que haberlo tirado proporcionaba. Se sintió con la confianza de poder noquearlo de una vez por todas llevando la delantera en los ataques. Comenzó con jna patada que iba a la altura del rostro de Jan pero el fácilmente la esquivó. Su nueva pose defensiva consistía en juntar ambas palmas de sus manos a la altura del pecho, el pie derecho a delante y el izquierdo atrás siempre de apoyo, en todo momento colocado de perfil pues está posición le daba la velocidad y el tiempo de esquivar cualquier golpe además de hacer un contraataque certero. El hombre de n***o se desesperó al lazar varios golpes fallidos siendo el cansancio en sus brazos. Jan sabía que tenía que resolver la situación rápido pues sería un

