—Nunca antes había venido a este parque y me parece muy hermoso, y yo creo que se tuviera la oportunidad de tener la estadía en esta ciudad, lo haría, pero lamentablemente no puedo hacer eso. De todas maneras me llevaría gratos recuerdo de estos dos días y de lo que me faltan todavía estando aquí. Es... demasiado precioso. Bueno, iré por allá. Fue un placer hablar con usted. —Igual. Dejando de lado aquella corta charla que había surgido entre la desconocida y Alexander, el hombre decidió regresar al piso y quedarse sin hacer nada, en lugar de eso aprovechó el día para descansar cómo se lo merecía. Incluso cuando cada cierto tiempo se veía direccionado a pensar sobre el trabajo, buscaba la manera de sacar eso de su cabeza. Puede que después de todo no iba a durar mucho tiempo en casa. A

