Al fin habían terminado de comprar y fueron a una heladería. Ese día la joven No solamente había comprado ropa para ella, también aprovechó para hacerle un regalo a su amiga por la ayuda de ese día y le compró un precioso vestido a la madre de Paula. Cuándo Paula se lo entregó se puso muy contenta. A Lana eso le gustó mucho. No podía faltar su madre y su hermano, a quienes le había llevado muchos regalos. Nunca antes había visto a Daniel emocionado. —Me pregunto si esto está bien. Es decir, el dinero es para ti. —Descuida, mamá. Tragó duro. Si su madre lo supiera. Los días siguieron pasando, hasta que el día lunes llegó. Paula la noche anterior se quedó con ella, despertó temprano para ayudarle con su apariencia, así que estaba allí peinando a Lana y cerciorandose de verla perfec

