Después de haberse quedado un durante un poco de tiempo dentro de aquella elegante oficina, al fin la joven había salido de ese despacho y se dirigió a su casa, ella durante todo el trayecto había estado pensando en la propuesta y de verdad que no sabía qué decisión tomar. Comenzaba a sentir que debía aceptar y aprovechar de una vez por todas una oportunidad grandiosa como esa de conseguir mucho dinero. Estaba segura de que ningún otro lado iba a tener tanto como lo que ese hombre le iba a ofrecer. Aún así era algo que la ponía entre la espada y la pared. Era complicado verlo como algo bueno, cuando alguna forma estaba siendo arrastrada a tomar una decisión que haya ningún otro momento hubiera aceptado, si se encontraba en otra situación, pero ahora sus circunstancias económicas estaban

