Después de terminar de ordenar algunas cosas en su habitación, pudo bajar y comer con su madre. Ella durante esos días había estado actuando un poco extraño, no sabía que era lo que le estaba pasando, pero solo esperaba que estuviera bien, tal vez los giros en su vida era la razón de que estuviera así, no podía pensar en otra cosa. Bajó a comer, ya que moría de hambre, su madre estaba haciendo la cena. —Mamá, ¿puedo saber que haces? —Es verduras y pollo, ¿te apetece mucho? —Muero de hambre, he hecho muchas cosas hoy en clase. ¿Y tú? —También. Por cierto, sé que no hemos vuelto a hablar sobre ese día, pero, ¿sabes quién era ese hombre? Desde siempre me ha dado curiosidad saber sobre él. Entonces ella se le quedó mirando con los ojos de par en par. No entendía lo que le estaba dicie

