— No padre no me estoy cegando a nada yo haré esfuerzo con mis propios medios no necesito de la ayuda de nadie — dijo Eduardo seguro de lo que estaba por hacer. — Te equivocarás si no aceptas mi ayuda — dijo Cristopher negando con la cabeza una vez más. — No me importa es que hay dispuesto a correr ese riesgo — dijo Eduardo sosteniendo sus palabras. — Bueno, está bien, es tu decisión pero espero que no te equivoques ya que en esta vida se necesita ciertos empujes — dijo Cristopher intentando convencer a Eduardo. — Estoy seguro de tomar ese riesgo — dijo Eduardo sin ni siquiera titubear. Cristopher le da una palmada en la espalda y se va del departamento mientras que Penélope había terminado de hacer la comida. — ¿Ya se fue tu padre? — preguntaba Penélope asomándose. — Si, ya se fuer

