Pancho asiente y Javier se va apresuradamente mientras que Pancho veía a Ximena salir del camerino
— Pancho dónde está Javier — dijo Ximena buscando a Javier con la mirada.
— Javier está en el parque dice que quiere hablar contigo — dijo Pancho dándole una nota a Ximena
Ximena toma la nota y se dirige al parque donde estaba Javier, ella lo ve y sonríe y va con el
— Javier me dijo Pancho que me esperabas aquí — dijo Ximena mientras agarraba de los hombros a Javier.
Javier sienta a Ximena y le dice:
— Ximena ¿Te quieres casar conmigo? — dijo Javier acariciando de la cara a Ximena.
— Yo pero yo soy una pobre chica — dijo Ximena agachando la mirada
— Tú eres el amor de mi vida — dijo Javier mientras abraza a Ximena
— Tú eres el heredero de una gran fortuna — decía Ximena sonriendo.
— Tú eres mi fortuna — dijo Javier acercándose más a Ximena — Pero tu familia no lo aceptarán — protestaba Ximena.
— Yo los convenceré, amor mío pero cásate conmigo por qué eh soñado tanto con este momento y el día que me quieras no habrá más que armonía y notarán las fuentes tu canto de cristal el día que me quieras, florecerá mi vida y ya no existirá el dolor — dijo Javier abrazando a Ximena quien estaba con sus ojitos llenos de lágrimas.
— Acepto Javier acepto casarme contigo — dijo Ximena feliz.
Javier toma su cara entre sus manos y la besa, estaba muy feliz por qué Ximena había aceptado casarse con el, aunque solo faltaba la otra parte su padre su familia. Pero no importaba por qué al viento las campanas irán de la mano el amor de Javier y Ximena...
Pasan los días y Javier va a casa de su padre y va al despacho.
— Pensé que no me volverías a ver — dijo su padre quien estaba de espaldas.
— Solo regrese para decirte que me voy a casar— dijo Javier informándole a su padre de sus intenciones.
—Y, con quién te casarás dejame adivinar con la estúpida de Ximena — dijo Juan en tono de burla.
— Me casare con ella padre — dijo Javier seguro de lo que acababa de decir.
—¿Si te das cuenta que no es de nuestra clase ? — dijo Juan indignado por lo que dijo Javier.
— Nada me importa me casaré con ella — le dijo Javier a su padre de la decisión que acababa de tomar.
— Si te casas considerate desheredado no compartiré mi fortuna contigo — dijo Juan desafiante queriendo intimidar a Javier.
— entonces puedes considerarme desheredado padre me casaré con Ximena quieras o no — dijo Javier yendo hacia la puerta.
— Tú no pareces mi hijo — dijo Juan decepcionado de Javier
— Y, tú no pareces mi padre — dijo Javier de la misma manera.
Dejando solo a su padre nada le importaba estaba feliz por qué de casaría con Ximena el amor de su vida, sale de la casa sin antes despedirse de su madre y se va al departamento y ahí estaba Ximena quien estaba descansando
— Amor deberías ir al doctor — le dijo Javier dándole un beso en la mejilla.
— No amor yo estoy bien estoy fuerte pero ven hay algo que te preocupa — dijo Ximena dándole la mano a Javier para que se siente con ella.
— No es nada amor no te preocupes por nada mi chiquilla — dijo Javier besando su mano.
— Si, hay algo que te preocupa, nuestro porvenir — dijo Ximena mirando a los ojos a Javier.
— chiquilla todo estará bien te digo que no te preocupes por nada, yo te prometo una boda de ensueño y será la más hermosa de las bodas — dijo Javier dándole un beso en la frente.
— Confío en eso mi amor — dijo Ximena ilusionada con la boda.
4 semanas después Ximena y Javier se casarían la boda sería algo sencilla no tenían suficiente dinero para hacer una boda en grande, pero se habían casado por amor, el único problema era que Ximena ya estaba embarazada tenía miedo por la enfermedad de Ximena pero ella estaba ilusionada y contenta con ese bebé, sin embargo Javier cuidaría de su ahora esposa, de algo estaba seguro no descuidara a su ahora esposa, Pancho estaba con su novia acomodando las flores mientras que el amigo de Javier había hecho una broma había puesto un pastel de plástico Pancho se estaba riendo, los novios habían llegado y Pancho corre hacia la puerta.
— alto ahí no puedo dejar que pasen — dijo Pancho sonriendo — Javier tienes que cargar a la novia es una tradición que no se debe romper ,— dijo Pancho con una sonrisa en los labios.
Javier sonríe y carga a Ximena entrando al departamento sonriendo y riendo, los dos estaban felices sin nada que les impidiera la felicidad que ambos sentían....
— Javier parte el pastel — dijo Pancho riéndose por lo bajo.
Javier toma el cuchillo y ve a Pancho reír con el otro amigo, Javier le dice a Pancho:
— Amigo parte el pastel — dijo Javier entregándole el cuchillo a Pancho.
Pancho intentaba partir el pastel pero no podía, todos empezaron a reír al ver que el pastel era de plástico. El otro amigo había abierto una botella de champagne todos gritaban y aplaudían estaban emocionados, ponen la música Ximena se iba a sentar al sillón Y llama a Javier:
— Y tu esposo mío ven aquí — dijo Ximena extendiendo su mano para que Javier se sentará a su lado.
— Aqui me tienes esposa mía — dijo Javier tomando de la mano a su ahora esposa.
— Yo sé que algo que preocupa y no quieres decirme — dijo Ximena acariciando la cara a Javier.
— ¿A mí? no me preocupa nada mi amor — dijo Javier escondiendo su preocupación.
— Yo sé que algo que preocupa y es nuestro porvenir pero escucha Yo sé que estaremos bien tendremos collares de 5 vueltas viviremos tal vez humildemente pero tendríamos todo lo que tú padre nos quiso negar — dijo Ximena dándole ánimo a Javier.
— Yo no sé qué haría sin ti mi amor — suélta de repente Javier.
Abraza a Ximena dándole la seguridad que Ximena necesitaría pues a pesar de su enfermedad todavía conservaba su optimismo, pasan los meses y Penélope ya había nacido era una bebé de apenas cuatro meses de edad, su esposa se había enfermado, el cáncer que tenía se había vuelto un poco más agresivo y se apagaría totalmente en unos años. Javier sabía sobre eso pero también tenía la esperanza de que su esposa se salvaría. Por su parte Raquel no soportaba más a Cristopher a diario se gritaban, simplemente no sé soportaban el uno al otro una tarde el pequeño Eduardo había tirado una tasa de chocolate ocasionando que su padre le gritara tan fuertemente te parecía que lo iba a golpear. Pero Raquel se interpone
— ¡Deja a mi hijo no permitiré que qué le pegues! — dijo Raquel poniéndose frente a Cristopher.
— ¡Esta es la educación que le das ! — gritaba Cristopher furioso.
— Te recuerdo que tú y yo nos casamos por obligación de mi padre no porque tú y yo nos amamos tú querías conocer a este hijo ¿No? Ya tienes a tu hijo ahora te aguantas — le dijo Raquel mientras gritaba furiosa y se interpone entre su hijo y el.