Capítulo 10 “Mentiras de la verdad”La sonrisa de Kyoko se transformó al instante en una expresión de preocupación. Bordeó a Shinbe y se acercó a Toya, arrodillándose frente a él. Intentando verle la cara con claridad, le preguntó: —”¿Estás bien?” —. Sus ojos se suavizaron al saber que nada de esto había sido culpa suya. Shinbe se mantuvo firme, esperando a ver qué ocurría. Fue el único testigo cuando Toya se acercó a Kyoko y la rodeó con sus brazos como una banda de acero. Podía sentir cómo las sombras oscuras empezaban a deslizarse por sus facciones mientras observaba el fuerte abrazo. Kyoko suspiró en el abrazo, sintiendo que todo estaría bien ahora. Se apartó para poder mirarle de nuevo a los ojos, contenta de que el tinte rojo le hubiera abandonado por completo. Este era el Toya que

