Habían pasado dos días desde que Daniela comenzó a sentir un malestar extraño en su cuerpo, malestar que le imposibilitó poder ir a la universidad, solo decidió quedarse en cama. ¿Segura no quieres que te lleve al médico? - le pregunto Elisa sentada a su lado en la cama- No, de verdad Eli, solo quiero descansar - le dijo con mala cara- No te ves nada bien Dani, me preocupa. Tiene que ser mi periodo, cuando no me viene siempre me pongo mal - le explico- Bueno, tengo que ir a trabajar, pero si te sientes mal por favor avísame ¿si? Daniela asintió mientras Elisa le posó un delicado beso en la frente antes de salir de la habitación. La pequeña sentía mucho frío, así que decidió arroparse y volver adentrarse en un sueño profundo. A la 1:30 de la tarde despertó, sintiendo un hambre feroz,

